Argentina: Tensión Iglesia y gobierno

Un documento emitido por los obispos argentinos en que alertan sobre una Argentina "enferma de violencia" ha causado la primera fricción seria entre el gobierno de Cristina Fernández y la Iglesia Católica desde que es liderada por el papa Francisco.

La presidenta se tomó como un ataque directo la declaración titulada "Felices los que trabajan por la paz", divulgada el viernes por la Conferencia Episcopal Argentina, en la cual los religiosos manifestaron su "preocupación" porque en Argentina los delitos han aumentado en cantidad y agresividad y la violencia "llega en muchos casos al homicidio".

Fernández respondió que con este tipo de aseveraciones se pretende "reeditar viejos enfrentamientos", como los sucedidos en la década de 1970 cuando "se dirimieron las cosas a los tiros, con bombardeos y con muertos".

Hasta este incidente la relación entre gobierno y la Iglesia Católica transitaba un camino de cordialidad, además del diálogo directo que se estableció entre la presidenta y su compatriota erigido como papa Francisco, muy distinta a la relación fría y distante que mantenía con Jorge Marío Bergoglio como obispo de Buenos Aires.

"No se puede tapar el sol con la mano", dijo el obispo de Humahuaca (provincia norteña de Jujuy), Pedro Olmedo, al ser consultado el lunes por las críticas de Fernández y sus ministros al documento del Episcopado.

"La violencia se ve en todos lados...no ayuda a solucionar las cosas no reconocer los problemas", enfatizó en diálogo con radio Continental.

La Conferencia Episcopal también advirtió en su declaración que los hechos delictivos han aumentado en cantidad y agresividad, y que es evidente la incidencia de la droga en las conductas violentas.

Fue la primera vez que la Iglesia se pronunció sobre la inseguridad, la cual figura como la principal preocupación de los argentinos, según distintas encuestas.

"Ha habido una gran ingenuidad y fantasía por parte del gobierno de pensar que después de una década de una oposición consistente, de crítica nada más que porque ahora es Papa había cambiado de posición. Me parece una enorme ingenuidad", reflexionó el periodista del diario Página 12, Horacio Verbitsky, por radio del Plata.

Verbitsky, un periodista que adhiere a muchas de las políticas del gobierno, es el responsable de una investigación sobre la presunta responsabilidad de Bergoglio en el secuestro de dos jesuitas durante la dictadura y que fue negada por el Vaticano. Según distintos medios argentinos, el gobierno argentino habría enviado una copia de esta investigación a cardenales antes del cónclave que eligió a Francisco en 2013.

La presidenta, así como funcionarios y aliados que en el pasado habían apuntado contra Bergoglio como presunto jefe de la oposición en Argentina por su cercanía con líderes de otras fuerzas políticas, cambió radicalmente de opinión cuando éste llegó a papa.

Verbitsky consideró que Francisco tuvo influencia directa en la elaboración del duro documento del Episcopado porque "en un año ha nombrado una docena de obispos nuevos, ha modificado la composición de la Conferencia Episcopal con gente que responde a él, a su voluntad. Nada de lo que haga el Episcopado puede interpretarse al margen de la voluntad del Papa".

"No sólo tiene anuencia de Francisco...hay primero una decisión política de tirarle con lo que sea al gobierno", concluyó el periodista y abogado que también preside el Centro de Estudios Legales y Sociales.