Inmarsat ofrece rastreo de aviones comerciales

Inmarsat Plc, proveedor de servicios mundiales de comunicación móvil por satélite, dijo que ofrecerá gratis su servicio básico de rastreo de aviones que vuelan sobre el mar, con la esperanza de evitar otro incidente como la desaparición del vuelo 370 de Malaysia Airlines.

La compañía británica informó el lunes que el servicio se ofrecerá a los 11.000 aviones comerciales de pasajeros ya equipados con una conexión satelital de Inmarsat, que son la mayor parte de la flota mundial comercial de vuelos largos.

"Esta oferta, que es responsable y tiene un costo mínimo o ninguno para la industria, intenta dar una solución parcial al problema que representan casos como el del vuelo 370 de Malaysian Airlines", dijo Rupert Pearce, director general de Inmarsat.

El Boeing 777 con 239 personas a bordo se dirigía de Kuala Lumpur a Beijing el 8 de marzo cuando desapareció. El avión envió automáticamente señales a un satélite de Inmarsat después que el transpondedor del aparato y su sistema de comunicaciones quedaron desactivados, pero las autoridades no pudieron ubicar el avión antes que las baterías de su caja negra se agotaran.

Inmarsat, que hizo la oferta en una conferencia en Canadá sobre el rastreo de aviones, dijo que preveía la adopción de más medidas de seguridad tras la pérdida del aparato malasio. La Organización Internacional de Aviación Civil, la entidad de la ONU que gobierna ese sector, celebró el lunes una reunión especial en Montreal para estudiar el rastreo global de los vuelos comerciales de pasajeros. La organización espera presentar varias recomendaciones al final de su reunión el martes.

Inmarsat dijo que también ofrecerá un medio mejorado de rastreo de posición y un servicio de "caja negra en la nube" que puede enviar información de la grabadora de parámetros generales y de voces en la cabina cuando un avión se desvía de su rumbo, pero estos servicios adicionales no serán gratis.

Inmarsat comenzó en 1979 en calidad de organización intergubernamental para ayudar a seguir el rastro de los barcos, pero se privatizó en 1999.

Sus clientes incluyen ahora a aerolíneas, medios de comunicación electrónica, compañías de petróleo y gas, y entidades de asistencia, que usan sus teléfonos satelitales, dispositivos de internet y antenas de pequeño tamaño para conectarse con los 10 satélites de comunicaciones de la empresa.