Casa Blanca advierte sobre infraestructura

El gobierno de Barack Obama advirtió al Congreso que un fondo del gobierno federal empleado para pagar por las carreteras, puentes y puertos nacionales se está agotando y que la economía se resentirá si no se repone.

Un análisis económico de la Casa Blanca llegó a la conclusión de que, sin la acción del congreso, más de 112.000 proyectos en curso correrán peligro de quedar inactivos y afectarán a 700.000 trabajadores.

El secretario de transporte Anthony Foxx dijo que las demoras en dichos proyectos perjudicarán el comercio y los negocios e incomodarán a los pasajeros.

"Tenemos un déficit de infraestructura en este país", dijo Foxx a la prensa el lunes en la Casa Blanca.

El gobierno precisó que el Fondo de Carreteras, que es financiado por los impuestos a la gasolina, podría quedarse sin dinero para fines del verano.

El miércoles, el presidente Obama planea hablar junto al puente sobre el Río Tappan Zee en Nueva York para llamar la atención sobre la situación.

El gobierno de Obama ha propuesto un plan de transporte de cuatro años por 302.000 millones de dólares. De esa cifra, la mitad sería además de los programas pagados con los impuestos a la gasolina. Ese gasto adicional se abonaría con impuestos recaudados cerrando resquicios impositivos corporativos y por otros cambios en las leyes impositivas, una idea difícil de concretar en un Congreso dividido políticamente.

"No podemos satisfacer las necesidades de un país en crecimiento y una economía en crecimiento manteniendo sencillamente nuestro nivel de esfuerzos actual", dijo Foxx. "Tenemos que hacer más".