Stiverne noquea a Arreola y gana cetro

Bermane Stiverne noqueó el sábado a Chris Arreola en el sexto asalto y se apoderó del título de los pesados por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), que había quedado vacante ante el retiro del ucraniano Vitali Klitschko.

Stiverne (24-1-1, con 21 nocauts) derribó al púgil estadounidense de ascendencia mexicana dos veces en el sexto episodio. El boxeador nacido en Haití infligía severo castigo a su contrincante cuando el réferi Jack Reiss puso fin a la pelea, a 58 segundos de que concluyera el round.

Los hermanos Vitali y Wladimir Klitschko habían acaparado los principales cetros de los pesados durante los últimos seis años. El retiro de Vitali en diciembre, para dedicarse a la política en su país natal, dejó vacante el fajín del CMB, que ahora se ciñe Stiverne, de 35 años.

Tras naturalizarse canadiense y luego de enfrentar una serie de problemas para despegar en su carrera boxística, Stiverne ha ganado 13 peleas consecutivas.

Después de que venció por decisión a Arreola el año pasado, Stiverne no había peleado en casi 13 meses, mientras esperaba si Klitschko tomaba efectivamente la decisión de retirarse.

Contra Arreola, el ahora campeón no mostró que la inactividad le hubiera afectado.

"Lo estudié y lo estudié", dijo Stiverne. "Observé a mi oponente y sabía que podía noquearlo... Fui paciente. El plan era dejar que se sintiera cómodo, y en cuanto eso ocurriera, liquidarlo. Eso fue lo que hice".

Stiverne derribó por primera vez a Arreola mediante un potente derechazo a la sien izquierda.

"Nightmare" Arreola (36-4) se tambaleó antes de desplomarse sobre la lona. Se levantó y siguió peleando, pero otra combinación de puñetazos lo derribó de cara sobre las sogas.

"Yo sabía que esto estaba resuelto", dijo Stiverne. "Por la forma en que entrené, sabía que era capaz de noquearlo, porque tengo el poder de hacerlo".

La victoria anterior de Stiverne sobre Arreola, en abril pasado, fue también clara. Arreola sufrió una fractura nasal en el tercer asalto.

El púgil cuyos padres nacieron en el estado noroccidental mexicano de Sinaloa reconoció que no se había preparado mucho para aquella pelea. En cuanto a la revancha, Arreola consideró que la diferencia estuvo en el poderoso derechazo que le propinó Stiverne a la cabeza.

"Tiene una derecha tremenda, eso fue", dijo Arreola. "Yo sentí que iba ganando la pelea, y él me prendió con el mismo derechazo (que en el combate anterior). No pude escapar de eso y ahí acabó todo".