Sudáfrica confirma triunfo del partido gobernante

La comisión electoral de Sudáfrica completó el conteo de votos que confirma al gobernante Congreso Nacional Africano como el ganador, pero también muestra el fortalecimiento de grupos opositores prominentes, según resultados divulgados el sábado.

El gobierno dijo que la elección y el período inmediato posterior transcurrieron en calma, a pesar de algunas demoras e interrupciones dispersas, así como un brote de violencia callejera en una zona pobre de Johannesburgo.

Con todos los 22.000 distritos electorales contabilizados, el Congreso Nacional Africano obtuvo 62,15% de los sufragios, varios puntos porcentuales menos que en las elecciones de 2009, indicó la comisión electoral en su portal de internet. El principal partido de oposición, la Alianza Democrática, consiguió 22,23% de los votos, un incremento de más de 5% con respecto a 2009.

Economic Freedom Fighters (Luchadores por Libertad Económica), un nuevo partido que quiere distribuir los recursos nacionales a los pobres, ganó 6,35%.

Bajo el sistema sudafricano de representación proporcional, el partido en el poder llega al nuevo Parlamento con 249 de los 400 escaños; la Alianza Democrática tiene 89 y los Luchadores, en el tercer puesto, ocupan 25 asientos. Los partidos más pequeños tienen el resto.

La participación fue de 73% de los 25 millones de sudafricanos --o la mitad de la población-- que se empadronaron para las elecciones nacionales y provinciales.

En una contienda crucial, el partido gobernante ganó Gauteng, la provincia más poblada del país y su centro económico, con aproximadamente 53% de los votos, pero esa cifra significa un descenso de 10% con respecto a su resultado en la elección de 2009. La Alianza Democrática ocupó el segundo lugar en Gauteng, que incluye Johannesburgo, con casi 31% del sufragio, mientras que los Luchadores obtuvieron 10%.

El Congreso Nacional Africano, que fuera alguna vez encabezado por Nelson Mandela, hizo campaña con base en sus antecedentes de promoción de las libertades democráticas y abastecimiento de servicios básicos a millones de sudafricanos desde el fin del régimen de la minoría blanca en 1994.

Su reputación ha sido manchada por el asesinato de varias decenas de manifestantes en 2012 a manos de la policía durante disturbios laborales, y por un escándalo que involucró más de 20 millones de dólares en gasto de dinero del Estado en una residencia privada del presidente Jacob Zuma, pero su resultado electoral relativamente sólido reflejó la resistencia de su apoyo a nivel nacional.

La Alianza Democrática, la cual tiene políticas de centro y realizó campaña sobre una plataforma de más empleos y ataque a la corrupción, ha extendido su influencia más allá de su bastión en la Provincia Occidental del Cabo, una de las nueve provincias de Sudáfrica.