Servicio de Parques daña sitio sagrado en Iowa

Funcionarios del Servicio de Parques Nacionales aprobaron proyectos ilegales de construcción a lo largo de una década, los cuales dañaron uno de los sitios de entierros indígenas más sagrados del país, pero pocos han sido sancionados por el error burocrático, según muestran registros.

Phyllis Ewing, la exsuperintendente del Monumento Nacional de Montículos Efigie, y su subordinado Tom Sinclair reiteradamente hicieron caso omiso de las leyes que exigen estudios arqueológicos y conocer el punto de vista de las tribus antes de construir entablados, caminos y un cobertizo de mantenimiento en el sitio protegido por las leyes federales, de acuerdo con documentos de investigación publicados esta semana en el cibersitio del servicio de parques.

Funcionarios regionales en Omaha, Nebraska, descubrieron las transgresiones en 2009, pero esperaron años para tomar medidas disciplinarias contra Ewing, cuyo abogado dijo a The Associated Press que ella fue despedida el 28 de febrero y que impugnó la decisión.

Aunque no se afectaron restos humanos, un líder tribal se quejó de que las autoridades trataron los cementerios de sus ancestros "como lugares para pasear al perro", según constata en los registros. Otro dijo que los proyectos eran "monumentos a la estupidez del gobierno".

El sitio, en el valle del río Mississippi, fue creado por el presidente Harry Truman en 1949 para preservar "una fase significativa de la cultura de construir montículos de los amerindios prehistóricos". Contiene unos 200 montículos --algunos con formas de oso o aves-- relacionados con 12 tribus.

Los empleados del Servicio de Parques Nacionales culparon a Ewing y a Sinclair por empeñarse en las construcciones ilegales a fin de hacer el lugar más accesible para las personas con discapacidades.

"Hemos tratado de entender cómo un parque puede hacer tan mal las cosas. Dondequiera que tuvieron la oportunidad de arruinar algo, lo hicieron", dijo un funcionario regional en una entrevista de la investigación efectuada en 2011.

La agencia no ha retirado dos de los tres entablados, años después de haber reconocido que no los habrían construido si los empleados hubieran obedecido la ley preservación histórica y otras.