Hondureño extraditado se declara inocente en EEUU

El primer ciudadano hondureño extraditado a Estados Unidos compareció el viernes ante una jueza federal de Miami y se declaró inocente de dos acusaciones de narcotráfico.

Carlos Arnaldo Lobo, acusado de mantener lazos con el cartel mexicano de Sinaloa, se presentó ante la magistrada Alicia Otazo Reyes y a través de su abogado dijo que se declaraba inocente de los cargos de asociación ilícita para traficar cocaína a sabiendas de que sería distribuida en Estados Unidos y asociación ilícita para poseer cocaína con intención de distribuirla en una embarcación de jurisdicción estadounidense.

"Entramos la declaración de inocencia", expresó el abogado de Lobo, Louis Casuso, en la breve audiencia de unos 10 minutos realizada en los tribunales federales del centro de Miami en la que solicitó un juicio con jurados y una orden para poder acceder a las evidencias que presente la fiscalía.

Lobo hizo su primera comparecencia ante un tribunal federal estadounidense a pocas horas de haber sido extraditado. Lucía cansado y llevaba auriculares en sus oídos para escuchar la traducción al español de la audiencia.

El 21 de abril un juzgado de primera instancia de Honduras lo había declarado extraditable y la Corte Suprema ratificó la extradición el 3 de mayo.

El Congreso de Honduras aprobó en 2012 la extradición a Estados Unidos de personas para casos de narcotráfico, crimen organizado y terrorismo. Dos ciudadanos guatemaltecos, Mario Ponce y Juan José Véliz, han sido extraditados desde entonces. Pero hasta ahora no se había podido cumplir ninguna extradición de un ciudadano hondureño por problemas de competencias y procedimientos entre diferentes tribunales hondureños.

Lobo se encontraba bajo arresto desde el 27 de marzo cuando las fuerzas de seguridad lo sorprendieron en una panadería de San Pedro Sula, en la costa caribeña de Honduras.

Los cargos que enfrenta conllevaban una condena máxima de prisión perpetua, pero no podrá ser aplicada debido a que lo impide un tratado de extradición vigente entre Estados Unidos y Honduras, dijo su abogado.

Si fuera declarado culpable, podría enfrentar una condena de alrededor de 20 años de prisión, explicó Casuso a The Associated Press tras la audiencia.

"Ha sido un proceso enmarcado en las garantías que otorgan la constitución y las leyes", dijo el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, antes de la audiencia judicial.

Agregó que "la decisión tomada indica un antes y un después de esta extradición, esto es parte de la reinserción de nuestro país en el mundo".

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, felicitó en un comunicado "la determinación del Estado de Honduras al tomar este paso histórico para extraditar a uno de sus ciudadanos, lo que da un golpe a la impunidad, el crimen organizado y el tráfico de narcóticos".

En la audiencia, la jueza Otazo Reyes aceptó la declaración de inocencia y dijo que Lobo quedaba detenido. No se informó la fecha de la próxima audiencia.

Lobo permaneció parado al lado de su abogado pero no efectuó ninguna declaración. Estaba vestido con un abrigo con capucha de color negro y llevaba una cadena en su cintura a la que se sujetaban las esposas de sus muñecas. También tenía grilletes en los pies.

  Al término de la audiencia, Casuso explicó que su cliente no había sido trasladado aún a ninguna prisión ni había comido después de haber viajado desde Honduras. Indicó que llegó a Miami en la mañana y fue enviado directamente al tribunal.

El abogado criticó en duros términos la extradición y consideró que Lobo debería ser juzgado en su país.

"Las únicas pruebas son dos tipos que están diciendo que él los ayudó a embarcar las drogas", expresó el abogado en una improvisada rueda de prensa al frente del tribunal. "Soy enemigo de la extradición, es una cosa muy dura... si cometió algún crimen lo deben juzgar en su país", manifestó.

Casuso dijo que por ahora había optado por no pedir la libertad bajo fianza, pero explicó que no descartaba hacerlo más adelante.

La Oficina para el Control de Activos en el Extranjero de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés), adscrita al Departamento del Tesoro, había señalado a Lobo como narcotraficante y había anunciado que congelaría cualquier activo que poseyera en territorio estadounidense y que le prohibiría realizar transacciones financieras o comerciales con instituciones estadounidenses.

OFAC acusó a Lobo de haber traficado cocaína para Joaquín "el Chapo" Guzmán, líder del cartel mexicano de Sinaloa, y para el cartel hondureño Los Cachiros.

Lobo, que operaba empresas de pesca situadas en la isla de Roatán, en el Mar Caribe, fue perseguido durante años.

En octubre de 2011 la Fiscalía Especial para la Confiscación de Activos del Ministerio Público de Honduras le había incautado aproximadamente 500 millones de lempiras, equivalentes a unos 26 millones de dólares.

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El corresponsal de The Associated Press en Tegucigalpa Alberto Arce contribuyó con esta información.