Culmina votación en Sudáfrica; inicia conteo

Las casillas de votación cerraron el miércoles por la tarde en las elecciones en Sudáfrica, en las que se espera que el Congreso Nacional Africano sea reelegido pese a una vigorosa lucha de los partidos de oposición que tratan de aprovechar el descontento ante la corrupción y la inequidad económica.

La votación en las quintas elecciones nacionales del país desde el fin del régimen de la minoría blanca en 1994 culminó a las 9 de la noche y la comisión electoral informó que los resultados preliminares se darán a conocer en las próximas horas. Los funcionarios esperan entregar los resultados definitivos no antes del sábado, lo que da tiempo para presentar cualquier objeción al proceso.

La comisión electoral indicó que las elecciones se realizaron en lo fundamental sin incidentes. Aproximadamente 25 millones de sudafricanos, cerca de la mitad de la población, emitieron su voto en las elecciones parlamentarias que también decidirán al próximo presidente.

Unas 22.000 casillas electorales operaron en escuelas, iglesias, sedes de autoridades tribales, hospitales y decenas de vehículos que funcionaron como centros de votación móviles en las zonas remotas.

El miércoles fue declarado día feriado nacional para alentar a los electores a votar. Cerca de 2.000 soldados ayudaron a la policía para asegurar que las elecciones se realizaran pacíficamente en todo el país.

El arzobispo retirado Desmond Tutu votó en Ciudad del Cabo y dijo que los sudafricanos deberían agradecer que pueda votar en paz.

"Estoy pensando en Ucrania. Pienso en Sudán del Sur, en todas esas cosas que suceden allá", atribuyó a Tutu la agencia de noticias South African Press Association. Recordando la violenta lucha contra el régimen de minoría blanca que generó la democracia en el país, agregó: "La gente era encarcelada. La gente sufrió. Por eso no debemos olvidarlo. Tenemos que seguir recordando que pagamos un precio muy elevado".

El Congreso Nacional Africano, que encabezó la lucha contra el apartheid, ha dominado la política sudafricana desde que Nelson Mandela fue elegido primer presidente de raza negra del país en 1994. Bajo el gobierno del partido, millones de personas han tenido acceso a agua potable y otros servicios básicos, pero las protestas estallan rutinariamente en áreas cuyos habitantes acusan que el gobierno ha ignorado sus necesidades.