Pemex, no privados, producirá mayoría del crudo

El gobierno mexicano estima que la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) se mantendrá como el principal productor de crudo del país durante al menos una década por sobre cualquier compañía nacional o extranjera, en caso de que se aprueben y entren en vigor una serie de normas para abrir a privados el sector energético nacional.

La subsecretaria de Hidrocarburos de México, Lourdes Melgar, dijo el martes en una reunión con corresponsales extranjeros que de avanzar la reforma se espera que hacia el año 2018 Pemex produzca unos 2,5 millones de barriles diarios de crudo y otros 500.000 barriles provengan de producción de empresas privadas por sí mismas o en asociación con la compañía mexicana.

"Esperamos que en lo que resta de esta administración alrededor de medio millón de barriles pudiera venir de la producción de privados", dijo Melgar.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto presentó la semana pasada un paquete de 21 proyectos de ley en los que se detalla la aplicación de una histórica reforma constitucional que por primera vez en 75 años terminó con el monopolio estatal en materia petrolera. Las iniciativas fueron enviadas al Congreso para su discusión.

Como parte de la reforma constitucional, Pemex tendrá la posibilidad de elegir primero que nadie los campos en que participará y como parte de ese proceso las autoridades analizarán cuáles se le darán. Melgar dijo que se garantizará, sin embargo, que le permitan mantener la producción de 2,5 millones de barriles diarios.

El anuncio sobre qué campos tendrá Pemex se hará a más tardar el 17 de septiembre.

La funcionaria dijo que el gobierno espera lanzar en el primer semestre de 2015 las primeras licitaciones públicas para que empresas privadas nacionales y extranjeras compitan por contratos de exploración y producción.

En esa primera licitación, conocida como ronda uno, dijo que se anunciará un paquete diversificado para todo tipo de áreas: desde los llamados campos maduros (que llevan mucho tiempo bajo explotación), aguas someras, en tierra y aguas profundas.

México tuvo en 2004 su pico de producción de crudo, con 3,4 millones de barriles diarios, aunque comenzó a caer hasta mantenerse en los niveles actuales de 2,5 millones de barriles diarios.

Con la reforma, el gobierno espera que la producción de crudo crezca a tres millones de barriles diarios en 2018 y a 3,5 millones en 2025.

Las autoridades del sector han dicho en el pasado que estiman que buena parte del crudo puede estar en aguas profundas, aunque Pemex no cuenta con la tecnología suficiente para su exploración y explotación.

Pero aun cuando la reforma permitirá a empresas con tecnología ir hacia aguas profundas, ese tipo de proyectos demora mucho tiempo.

Melgar dijo que, por ejemplo, en zonas donde los tirantes de agua son de 2.500 metros de profundidad se puede tardar entre ocho y 10 años para producir, por lo que no esperan que se produzca crudo de ese tipo de pozos antes de que termine el gobierno de Peña Nieto en 2018.

Con la reforma se establecieron tres tipos de contratos: utilidad compartida, producción compartida y licencias.

Las autoridades dicen que la carga fiscal que se aplicará a cada empresa privada variará según cada contrato y campo petrolero, aunque el gobierno espera que sea en conjunto de todo el portafolio no menor al 50% de sus ingresos.

Miguel Messmacher, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, dijo que todas las compañías deberán pagar un 30% de impuesto sobre la renta y que la carga fiscal aumentará según sea el tipo de contrato y de campo de producción.

La izquierda, que ha prometido promover una consulta popular nacional hacia 2015 para echar abajo la reforma, ha sostenido que se abre la puerta a que la industria petrolera sea privatizada, algo que el gobierno rechaza.