Colorado: Aumentan explosiones de aceite de hachís

Colorado, el primer estado del país en legalizar la industria de la marihuana recreativa, ha visto un repunte alarmante en las explosiones de aceite de hachís y quemaduras, a medida que los consumidores de la droga tratan de fabricar aceite de marihuana en laboratorios rudimentarios en casa.

Desde el 1 de enero, cuando comenzaron las ventas, el único centro certificado del estado para la atención de adultos quemados ha atendido a 10 personas con heridas graves, que sufrieron al fabricar aceite de hachís, en comparación con 11 en 2013 y uno en 2012.

La policía y los bomberos, por su parte, están lidiando con las maneras de responder, ya que la dudosa legalidad del proceso ha hecho que sea difícil castigar a los químicos aficionados.

Algunos fiscales los están acusando de delitos graves, mientras que otros dicen que la producción de aceite de hachís está protegida por una disposición de la nueva ley que legalizó la marihuana.

"Estos son hoy como los laboratorios de metanfetaminas de la década de 1990. Tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y qué es lo que estaremos buscando", dijo el sargento de policía Pat Long en Thornton, un suburbio de Denver, donde los agentes estaban desconcertados en enero por la primera explosión de aceite de hachís de la ciudad.

El aceite de hachís se fabrica normalmente colocando en un tubo las hojas desechadas y los tallos de las plantas de marihuana, antes de verter butano altamente inflamable a través de él. La mezcla se calienta para hacer el aceite potente, mucho más barato que el que se puede comprar en las tiendas.

La mezcla dorada puede tener hasta 80% de THC, la sustancia intoxicadora de la marihuana. Los devotos dicen que una o dos gotas pueden producir un efecto eufórico mayor que todo un cigarrillo de la droga.