Libre, convicto que esperó 13 años a ser recluido

Cornealious "Mike" Anderson estuvo 13 años sin ir a prisión debido a un error administrativo, y después pasó casi un año tras las rejas cuando las autoridades se dieron cuenta de su error. Pero el lunes salió en libertad en un tribunal del sureste de Missouri, esta vez sin necesidad de estar cuidándose la espalda.

Terry Lynn Brown, juez adjunto de circuito del condado Mississippi, sólo necesitó una audiencia de 10 minutos antes de fallar que le acreditaba a Anderson como tiempo en prisión los 4.794 días transcurridos entre el momento que fue sentenciado y cuando lo arrestaron el año pasado, y lo liberó de inmediato.

Anderson, de 37 años, salió del tribunal con su esposa y su hija de tres años en un brazo, su abuela en el otro y lágrimas de los ojos.

"(Estoy) muy feliz", dijo Anderson mientras subía a un vehículo para dirigirse a su casa en los suburbios de St. Louis, donde lo esperaba una fiesta familiar. "Siempre he tenido fe en Dios. Estoy muy agradecido. Le doy gracias a Dios por (lo que hicieron) todos"

Anderson tenía 23 años cuando fue sentenciado a 13 años de prisión por su participación en el robo a un subgerente de un restaurante. Anderson le dijo a The Associated Press el mes pasado que esperó, incluso preguntó qué tenía que hacer para cumplir la sentencia, pero la orden no llegó nunca.

En los años transcurridos desde entonces, Anderson creó su propia empresa, se casó y tuvo hijos. También fue entrenador voluntario de fútbol americano infantil y trabajó de voluntario en su iglesia de Webster Groves, Missouri.

En la audiencia del lunes, el abogado de Anderson, Patrick Megaro, dijo que su cliente no tuvo la culpa de que no lo enviaran a prisión y que enderezó su vida.

"El ha podido logar por sí mismo lo que el sistema de justicia penal no consigue en muchas situaciones", le dijo Megaro al juez.

Y el juez Brown concordó, apuntando que aunque el delito de Anderson fue grave, reconoció que ahora es un hombre muy diferente del de aquel entonces.

"Usted ha sido un buen padre", dijo Brown. "Usted ha sido un buen esposo, un buen ciudadano que ha pagado sus impuestos en el estado de Missouri".

"Eso me lleva a creer que usted es un buen hombre, un hombre que ha cambiado", agregó.

Cuando el juez anunció su decisión, unos 10 de los familiares de Anderson se echaron a llorar. Algunos se abrazaron y agradecieron a Dios.

La situación de Anderson generó titulares internacionales el mes pasado. Una petición en el portal de internet change.org llegó a más de 35.000 firmas, en que pedía al estado que lo liberara.

La liberación prácticamente no tuvo resistencia por parte de la Procuraduría General de Missouri. El procurador general adjunto Michael Spillane dijo al juez Brown que el tribunal debía considerar la seriedad del delito pero también el comportamiento de Anderson a lo largo de esos 13 años y el impacto que un encarcelamiento tendría sobre su familia.