Brasil aplaza nuevamente licitación de tren bala

La licitación para construir un tren de alta velocidad entre las dos principales ciudades de Brasil, uno de los más ambiciosos proyectos de infraestructura del país, fue aplazado el lunes por tercera vez ante la perspectiva de que no contaría con suficientes empresas participantes, informó el gobierno.

El ministro de Transportes, César Borges, explicó que la licitación para la red que uniría Rio de Janeiro y Sao Paulo, con una extensión a la ciudad de Campinas, se realizará en el segundo semestre de 2014.

El gobierno tenía previsto cerrar el viernes de esta semana la recepción de propuestas de empresas para celebrar la licitación el 19 de septiembre, pero ante la perspectiva de que solo una empresa participaría, el proceso fue suspendido.

"Después de muchas conversaciones con posibles participantes, sentimos que el concurso tendría solo un participante y los otros posibles interesados pedían el aplazamiento del proceso para formar sus consorcios", dijo Borges en conferencia de prensa.

Valorado en 16.500 millones de dólares, el proyecto ferroviario de 511 kilómetros de extensión es considerado clave para el gobierno para absorber el creciente movimiento de pasajeros entre las dos ciudades más pobladas del país.

Brasil intentó hacer la licitación en diciembre de 2010 con la intención de concluir el proyecto a tiempo para las Olimpiadas de Rio de Janeiro en 2016, pero reprogramó el concurso para abril de 2011 y posteriormente para julio de ese año, cuando la licitación se abrió sin que ninguna empresa se presentara.

Ante ello, el gobierno reformuló el proyecto para hacerlo más atractivo a inversionistas privadas, con garantías de ingresos mínimos para el potencial operador de la línea ferroviaria.

Con el nuevo aplazamiento, el proyecto podría entrar en ejecución en 2020, según las autoridades.

Bernardo Figueiredo, presidente de la estatal Empresa de Planificación y Logística, a cargo del proyecto de tren bala, aseguró que el nuevo aplazamiento no se debió al desinterés de los potenciales participantes.

"Hay más empresas que quieren participar y estamos proporcionando la posibilidad de que tengan oportunidad de participar. No existen dudas sobre el atractivo e interés sobre el proyecto", sostuvo Figueiredo.

La licitación debe realizarse en dos fases, la primera para definir el operador del tren y la tecnología que utilizará y la segunda para contratar la infraestructura del tren.

El proyecto brasileño inicialmente despertó interés de empresas de España, Francia, Alemania, Japón y corea del Sur, según Figueiredo.

El tren ofrece la posibilidad de hacer el recorrido entre Rio de Janeiro y Sao Paulo en 90 minutos, con la ventaja de que el pasajero puede abordarlo en una estación céntrica de cada ciudad y tomarlo poco antes de su hora de salida.

En avión, el trayecto demora 55 minutos, pero obliga a trasladarse al aeropuerto con al menos una hora de anticipación. En automóvil, el trayecto puede tardar cuatro horas o más, de acuerdo con el tránsito.