Afganistán ayuda a sobrevivientes de alud

Mientras los afganos observaban el domingo un día de duelo por los cientos de muertos en un terrible deslizamiento de tierra, las autoridades trataban de ayudar a las 700 familias desplazadas por el torrente de lodo que se precipitó sobre su pueblo.

Los residentes abandonaron sus hogares debido a la amenaza de nuevos deslaves en el pueblo de Abi Barik en la provincia de Badajshan, dijo el ministro de rehabilitación rural Wais Ahmad Barmak.

Grupos de ayuda y el gobierno han acudido al área remota en el nordeste de Afganistán fronterizo con Tayikistán y China con alimentos y provisiones.

Un vocero de la Organización Internacional de Migración, Matt Graydon, dijo que el grupo lleva linternas, mantas y elementos de refugio. Agregó después de una visita al área el domingo que algunos residentes han ido a pueblos vecinos para quedarse con familiares o amigos y otros se quedaron a dormir al aire libre.

"Algunos se quedaron prácticamente con nada", afirmó.

Las autoridades entregaron el sábado 400.000 dólares para las operaciones de ayuda, dijo Barmak y prometió que el gobierno entregará más fondos de ser necesario.

El presidente Hamid Karzai dispuso el domingo un día de duelo por los centenares de personas que murieron en Abi Barik cuando un alud de lodo y tierra se desprendió de la montaña y convirtió parte del pueblo en un cementerio.

Las autoridades todavía no tienen una cifra exacta de muertos, señaló el ministro. Se calcula que pueden ser ent4re 250 y 2.700, pero advirtieron que será imposible exhumar todos los cadáveres.

El gobierno identificó a 250 personas que murieron y calculó que 300 casas quedaron sepultadas bajo toneladas de lodo, agregó Barmak.

Afganistán ha padecido unas tres décadas de guerra desde la invasión soviética en 1979, pero los desastres naturales como deslizamientos de tierra, inundaciones y aludes han conmovido un país con escasa infraestructura o desarrollo fuera de las principales ciudades.

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La periodista de The Associated Press Rebecca Santana en Kabul contribuyó a este despacho