Panameños votan en reñida elección presidencial

Los panameños votaron masivamente el domingo en una reñida jornada electoral que no presentó incidente para elegir a quien regirá los destinos del país en los próximos cinco años, en una contienda marcada más por los choques de personalidad que por desacuerdos profundos sobre el camino que debe seguir el país con más rápido crecimiento de América Latina.

Poco más de una hora y media después de haber cerrado los centros de votación, el Tribunal Electoral había escrutado el 54% de las 6.330 mesas de votación y los resultados parciales mostraban una ventaja del vicepresidente y opositor Juan Carlos Varela sobre el oficialista José Domingo Arias y el también opositor y exalcalde capitalino Juan Carlos Navarro.

Varela tenía el 39% seguido por Arias con el 32% y luego Navarro con 27%, tras una participación electoral que rondó el 75,7% de los votantes habilitados para sufragar.

Los resultados eran divulgados en una pantalla gigante instalada en la sede del Tribunal Electoral ante la presencia de observadores internacionales y la prensa.

Se trató de una jornada tranquila en la que no se reportaron incidentes, dijo a los periodistas el presidente del Tribunal Electoral, Erasmo Pinilla. Coincidió el expresidente colombiano Andrés Pastrana, quien encabezó la delegación de observadores del Centro Carter.

"La gente estaba contenta, se respiraba alegría", dijo a The Associated Press. "Se cumplieron los pronósticos de las encuestas en el sentido de que los resultados iban a ser reñidos".

Los tres candidatos que lideran la votación, Varela, Arias, y Navarro, llegaron a las votaciones con planes de gobierno parecidos en una estrecha puja y tras una campaña considerada como una de las más costosas e intensas en la historia política del país. Hay otros cuatro contendientes que según los sondeos no tienen ninguna posibilidad de éxito.

"Esto está muy parejo", dijo a The Associated Press Janet Castillo, una vendedora de cosméticos de 57 años que sufragó en un centro establecido en el poblado marginal de Tocumen, en la periferia capitalina.

Las últimas encuestas dieron una ligera ventaja a Arias sobre Navarro y Varela, aunque también mostraron un empate técnico entre los tres contendientes y un retroceso del oficialista, por lo que los observadores estimaron que con un escenario así cualquiera de los tres podría alcanzarse con la victoria.

Ricardo Martinelli, un magnate de los supermercados de 62 años y en cuyo quinquenio la economía creció a un ritmo de 8,5% debido a la construcción de grandes proyectos de infraestructura -como el primer metro en Centroamérica- y que dejó el desempleo en un 4%, no podía buscar la reelección inmediata por mandato constitucional.

Varela es su actual Vicepresidente. En agosto de 2011, el candidato rompió su alianza política con el presidente porque no estaba de acuerdo con las supuestas intenciones del gobernante de buscar la reelección y, según el opositor, por denunciar presuntos actos de corrupción del gobierno en la compra de unos helicópteros y radares a una cuestionada empresa italiana.

Entonces, Varela argumentó que el cargo de vicepresidente se lo dio el pueblo al elegirlo, se lanzó a la oposición y luego a la contienda por la primera magistratura de Panamá.

En la práctica, Varela no ejercía el cargo y prácticamente no asistía a las reuniones del gabinete, lo que le generó críticas de sus opositores pues al principio lo hizo y luego desistió de ir pese a que la entrada nunca le fue negada.

La inusual figura la definió Varela como "un título constitucional que me permite defender la democracia" hasta que acabe el término del presidente.

"Varela se fue del gobierno porque no quería trabajar y por razones personales", dijo Martinelli. Es un 'botellón' (en Panamá se llama botella a la gente que gana un salario y no trabaja). "Cobra su sueldo como vicepresidente y no cumple con sus tareas asignadas".

Muchos temen que Martinelli será el poder en la sombra en caso de que gane Arias, un neófito en política que tiene como compañera de fórmula a la esposa del gobernante, Marta Linares.

A medida que la carrera presidencial se apretaba en las últimas semanas, Martinelli recorrió de cabo a rabo el istmo inaugurando hospitales, estadios y el primer metro de Centroamérica. A los 3,2 millones de panameños les dijo que los logros de su gobierno, que deja una tasa de desempleo récord y un crecimiento económico de más del 8% en promedio desde que asumió el cargo en 2009, pueden ser amenazados si ganan los opositores.

Su participación en la contienda electoral provocó la condena generalizada al igual que su decisión de poner a su esposa, Marta Linares, como compañera de fórmula de Arias.

Desde 1989, cuando el gobierno de Estados Unidos derrocó al dictador panameño Manuel Noriega, ningún partido ha logrado repetir una victoria consecutiva en las urnas.

"La constitución es muy clara: no se le impide a los cónyuges (del presidente en ejercicio) correr para la vicepresidencia", se defendió la primera dama al llegar a sufragar por la mañana a un centro de votación de la capital.

El proceso electoral estuvo marcado por sendas acusaciones de los opositores de campaña sucia por parte del oficialismo. Incluso, pocas horas antes de la votación, dirigentes de las campañas de los tres principales contendientes denunciaron divulgación de información con malas intenciones en medios impresos y redes sociales.

"Lo importante es que todos los panameños aportemos nuestro granito de arena... que votemos por la democracia y que votemos por el partido que sea", dijo Martinelli a los periodistas antes del inicio de la votación.

El mandatario mostró una página impresa con el nombre de un rotativo crítico al gobierno, que se decía falsamente que el abanderado oficialista había declinado su candidatura.

La víspera, el opositor Varela refutó reportes de prensa de que la embajada de Estados Unidos le había cancelado la visa para ingresar a ese país.

Arias, un exministro de Vivienda de 50 años y abanderado del derechista partido Cambio Democrático, aboga por la continuidad del modelo económico de su mentor, Martinelli, aunque ha dicho que se enfocará en beneficiar a las clases media y pobre, excluidas del actual crecimiento.

Navarro, otrora activista a tiempo completo del medio ambiente y exalcalde capitalino de 52 años, busca el regreso al poder por tercera ocasión del Partido Revolucionario Democrático, socialdemócrata, con la promesa de hacer un gobierno que priorice el desarrollo humano y respete la institucionalidad.

Varela, vicepresidente de la república de 50 años y del partido Panameñista de centroderecha, busca el poder después de que en los comicios de 2009 declinó su candidatura para respaldar la fórmula presidencial de Martinelli.

Cualquiera que gane la presidencia deberá asegurarse que el plan de ampliación del Canal de Panamá de 5.250 millones de dólares llegue a su fin después de sufrir retrasos. Se tiene previsto que la expansión, que duplicará la capacidad de la vía interoceánica y permitirá el paso de buques gigantes, esté lista a inicios de 2016.

La Junta Nacional de Escrutinio recibirá las actas en las que están cualificados los votos emitidos durante los comicios. La Junta recibirá 39 actas procedentes de todo el país y una que contiene los votos emitidos en el extranjero.

La Junta es el ente que resuelve cualquier incidencia que pueda acontecer en las actas y a la que le corresponde proclamar oficialmente el miércoles al vencedor de los comicios. Tiene su sede en el edificio del Parlamento Latinoamericano.

En estos comicios también se renuevan la legislatura, alcaldías y representaciones de corregimiento. Además se eligen a nuevos concejales y diputados al Parlamento Centroamericano.

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La periodista de The Associated Press Kathia Martínez en Panamá contribuyó a este despacho.

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