Clippers ganan 126-121 séptimo partido a Warriors

Cuando sonó la chicharra del final del partido, al cabo de las dos semanas más eternas que han vivido los Clippers de Los Angeles, el equipo sentía más agotamiento que alegría.

Mientras el entrenador Doc Rivers chocaba palmas en lo alto con aficionados y agitaba el puño en señal de victoria frente a la multitud, Blake Griffin y Chris Paul intercambiaron una discreta felicitación.

Los Clippers perseveraron durante siete agotantes partidos de postemporada en medio de un gran escándalo en el que el dueño de siempre del equipo, Donald Sterling, fue vetado de por vida de la NBA.

El equipo que se caracterizó alguna vez por sus derrotas importantes ahora está convertido en uno con capacidad para avanzar hasta límites desconocidos en la postemporada.

Griffin anotó 24 puntos, Paul logró 22 unidades y 14 asistencias, y los Clippers vencieron el sábado en la noche 126-121 a los Warriors de Golden State en el séptimo partido para ganar la serie entre ambos equipos en la primera ronda de la postemporada.

"Estoy contento del triunfo", expresó Paul. "Va a sonar loco, pero lo más importante era esta noche. Todo lo demás quedó en el pasado. No nos ciclamos en ese asunto, sin hacer menos las situaciones serias de la última semana más o menos. Lo más importante esta noche fue el básquetbol", apuntó.

Jamal Crawford consiguió 22 puntos para los Clippers, terceros preclasificados, que ganaron su tercera serie de playoffs en 38 años, esta vez con el más alto grado de dificultades extracancha imaginables.

Menos de una semana después de que los jugadores arrojaran sus camisetas de calentamiento en el centro de la cancha antes de un partido en desafío contra Donald Sterling, los Clippers lograron la catarsis del triunfo y enfrentarán al Thunder de Oklahoma City en una serie de segunda ronda que dará inicio el lunes en la noche.

"Creo que con todo este asunto, el equipo necesitaba la victoria", declaró el entrenador Rivers. "Fue una semana difícil. La siento como si hubiera durado meses. Yo necesitaba reír, carcajearme y animarme, estar orgulloso de algo. Estoy muy orgulloso de mis jugadores", agregó.

El dueño de los Clippers, el multimillonario Donald Sterling, de 80 años, fue vetado el martes de por vida de la NBA después de que hiciera comentarios racistas en grabaciones hechas públicas la semana pasada.

Los Clippers soportaron noches en vela, el constante escrutinio del público y no lograron liquidar la serie en el sexto partido hasta que finalmente lograron eliminar a Golden State.

Rochelle, la esposa de la que Sterling se separó hace tiempo, animaba y aplaudía desde atrás en las gradas de la sección inferior del Staples Center, donde volvió a iluminarse el letrero de publicidad después del retiro de anunciantes a causa de las declaraciones de Sterling.