Rebeldes matan a 22 en el noreste de India

Un grupo de rebeldes separatistas con capuchas negras abrió fuego contra pobladores musulmanes e incendió casas en una región remota del noreste de la India, matando al menos a 22 personas en dos días, informó el viernes la policía.

Entre los muertos había al menos seis mujeres y tres niños, agregaron las autoridades.

Es el peor brote de violencia en la región en dos años. Los atacantes son integrantes de la tribu bodo y pertenecen a una facción del Frente Nacional Democrático de Bodoland, dijo L.R. Bishnoi, inspector general de la policía regional.

Los integrantes de la tribu bodo han acusado por años a los musulmanes de entrar ilegalmente a la India desde Bangladesh y de infiltrarse a sus tierras ancestrales en el estado de Assam.

La violencia surge en un momento en el que se intensifica la seguridad por las elecciones generales de la India, votación que se realizará en seis semanas.

Ha habido mucha tensión desde que un legislador bodo en el parlamento de la India criticó a los musulmanes por no votar por el candidato de la tribu, dijo Lafikul Islam Ahmed, líder de una organización juvenil musulmana Unión de Estudiantes Musulmanes de Toda Bodoland.

En 2012, la violencia que duró semanas entre el pueblo bodo y los musulmanes llevó a la muerte de 100 personas en la misma región.

La policía dijo que en el tercer y más reciente ataque, que se efectuó el viernes por la noche, un grupo de milicianos entró en un pueblo en el distrito occidental de Baska e incendió al menos 20 casas musulmanas antes de comenzar a disparar. El director general adjunto de la policía de Assam, R.M. Singh, dijo que al menos 11 cadáveres de víctimas de disparos se han recuperado tras el ataque, por lo que en los dos días de enfrentamiento han ocurrido 22 muertes.

Se proporcionaron pocos detalles más debido a que lo alejado de las poblaciones dificulta la llegada de información, dijo Singh.

El primer ataque ocurrió en el mismo distrito el jueves por la noche cuando al menos ocho rebeldes comenzaron a disparar contra un grupo de pobladores sentados en un patio. Cuatro personas murieron y otras dos resultaron heridas, según la policía.

El segundo ocurrió cerca de la medianoche en el distrito de Kokrajhar cuando más de 20 hombres armados, los cuales tenían el rostro cubierto con capuchas negras, irrumpieron en dos casas y dispararon contra las personas en su interior, lo cual dejó siete muertos, según testigos.

Mohamed Sheikh Alí, de 28 años, lloraba inconsolablemente al relatar que su madre, su esposa y su hija fueron asesinadas en el ataque.

"Siempre me maldeciré por no haberlas salvado", dijo Alí en una entrevista telefónica desde el hospital donde esperaba a que los médicos hicieran las autopsias de su familia. "Me dejaron totalmente solo en el mundo. ... quiero justicia".