Juicio en San Luis revela discriminación en paga

La que una vez fue la mujer en más alta posición directiva en la empresa cervecera Anheuser-Busch sostiene que una cultura de club varonil la privó de millones de dólares en sueldos y bonos pese a su papel como estratega clave.

El juicio por una demanda de discriminación de género presentado por Francine Katz, que comenzó esta semana en San Luis, sigue fascinando a la ciudad sede de esa compañía seis años después de que fue vendida al consorcio belga InBev, que hizo una adquisición hostil.

Sus acusaciones contra el exdirector August Busch III y su hijo amenazan con sacar a la luz la ropa sucia de la dinastía.

La abogada de 56 años sostiene que le pagaron menos de la mitad del salario base que percibió su antecesor, un hombre. La compañía argumenta que ella tenía muchas menos responsabilidades gerenciales y que sus ingresos se comparaban favorablemente con los que se pagaban en puestos directicos de corporaciones importantes.