Decenas de muertes en Odesa luego de ofensiva

La ofensiva ucraniana para recuperar una ciudad en el este del país controlada por los insurgentes pro rusos aumentó drásticamente la crisis en el país y desató el viernes un enfrentamiento en el puerto de Odesa en el que según la policía murieron 31 personas.

El Kremlin dijo que la medida del gobierno interino en Kiev acabó con el pacto de Ginebra destinado a reducir los disturbios. Pero Rusia indicó que seguirá tratando de frenar la violencia y que Kiev tiene poca capacidad para reavivarla.

Al anochecer, un grupo de efectivos ucranianos y vehículos blindados habían bloqueado las carreteras principales que conducen a la ciudad oriental de Slovyansk, el epicentro de la insurgencia pro rusa. En la urbe la mayoría de las tiendas estaban cerradas y las pocas que continuaban abiertas estaban llenas de clientes tratando de comprar todo lo posible para tener provisiones.

El presidente interino Aleksandr Turchynov admitió que "muchos" insurgentes fueron asesinados o heridos el viernes, pero la ofensiva también subrayó la vulnerabilidad del ejército. Ambas partes reportaron que dos helicópteros ucranianos fueron derribados por los insurgentes, lo que provocó la muerte de dos tripulantes.

El Servicio de Seguridad ucraniano dijo que uno fue derribado con un misil tierra-aire, al tiempo que agregó que el uso de un arma de tal sofisticación niega las afirmaciones de Rusia de que la ciudad de 125.000 habitantes está siendo controlada sólo por ciudadanos armados.

"Hasta ahora las fuerzas de seguridad ucranianas no están listas para acciones militares de gran escala; además, ese tipo de acciones podrían provocar una invasión rusa", dijo el analista político Volodymyr Fesenko, quien trabaja en Kiev.

Rusia ha destacado a decenas de miles de efectivos cerca de la frontera con Ucrania. Las autoridades en Kiev afirman que el gobierno ruso se prepara para invadir y que está fomentando el desconcierto en el este, donde los insurgentes han tomado edificios en una decena de ciudades y pueblos. Moscú niega estas afirmaciones, pero el ministro del exterior Serguei Lavrov ha advertido que Rusia responderá a los ataques contra ciudadanos rusos o sus intereses en el este.

A diferencia del oriente de Ucrania, Odesa se había mantenido alejada del conflicto desde la caída en febrero del presidente Víktor Yanukóvych, quien escapó a Rusia. Pero el viernes surgió un enfrentamiento entre los pro rusos y los simpatizantes del gobierno en este importante puerto del Mar Negro, ubicado a 550 kilómetros (330 millas) de la revuelta en el este.

Un incendio mortal surgió en un edificio sindical el viernes, informó la policía, pero no dio detalles de cómo empezó. Previamente la policía dijo que al menos tres personas habían muerto en un enfrentamiento entre ambos bandos.

En Moscú el vocero del presidente ruso Vladimir Putin dijo que la ofensiva ucraniana "destruyó efectivamente la última esperanza para la implementación del acuerdo de Ginebra" alcanzado hace dos semanas con el que se buscaba apagar la crisis. El vocero Dmitri Peskov agregó que Rusia "sigue emprendiendo esfuerzos constantes para reducir las tensiones".

La canciller alemana Angela Merkel y el presidente estadounidense Barack Obama advirtieron el viernes que Rusia podría recibir nuevas sanciones de Washington y la Unión Europea si sigue causando disturbios en Ucrania. Las sanciones que ya han sido impuestas parecen estar teniendo efectos importantes en la economía rusa.

El enfrentamiento surgió casi al amanecer cerca de Slovyansk, una ciudad a 160 kilómetros (100 millas) de la frontera rusa. Stella Khorosheva, vocera rusa de los insurgentes, dijo que tres rebeldes y dos civiles fueron asesinados en los enfrentamientos.

Un piloto de helicóptero herido fue visto en un video de la televisora Rossia 24 en las manos de las fuerzas pro rusas. Además varios equipos de reporteros extranjeros fueron detenidos varias horas el viernes en manos de los partidarios rusos antes de ser liberados. La cadena CBS reportó que un periodista fue golpeado.

Slovyansk es un punto estratégico porque Ucrania tiene una enorme reserva de fusiles automáticos y otras armas ligeras cerca de la ciudad, según una nota emitida el viernes por el centro de análisis Royal United Services Institute de Gran Bretaña.

"Hoy Kiev aumentó el nivel en el desacuerdo y pondrá a prueba la determinación de Rusia para evitar que el gobierno ucraniano retome el control de la ciudad y su reserva de armamento ligero", escribieron los autores de la nota.

Turchynov admitió esta semana que el gobierno ha perdido el control del este y dijo que algunos efectivos y la policía estaban "ayudando o cooperando con organizaciones terroristas". Agregó que las fuerzas ucranianas estaban trabajando para evitar que los disturbios se diseminaran a zonas centrales como Odesa.

Tras una solicitud de Rusia el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió para una sesión de emergencia el viernes sobre Ucrania.

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Heintz reportó desde Moscú. Nataliya Vasilyeva en Moscú y Maria Danilova en Kiev contribuyeron con este despacho.