Nevada: Vecinos de ganadero rebelde bajo tensión

Banderas estadounidenses ondean con el viento sobre la autopista estatal de doble carril adyacente a la hacienda de Cliven Bundy. Junto al camino, miembros de una autodenominada milicia popular con uniformes militares que vinieron en su ayuda para defenderlo del gobierno federal se reclinan en sus asientos y fuman, con una pistola en la cintura.

A 16 kilómetros (10 millas) de esos campamentos en el desierto, el teléfono suena más de lo usual en el departamento de policía de Mesquite, 130 kilómetros (80 millas) al noreste de Las Vegas.

Los viajeros procedentes de todo el país llaman tratando de saber si es seguro pasar por la autopista Interestatal 15, donde Bundy y sus simpatizantes, algunos empuñando armas automáticas, tuvieron un altercado con las autoridades federales el 12 de abril provocado porque su ganado ha estado pasteando en tierras federales.

El jefe de la policía, Troy Tanner, les responde que todo es seguro. Pero a las autoridades locales y a los vecinos de Bundy les preocupa cada vez más la atención que captan y que la disputa aún no se resuelva. Desde que se produjo el enfrentamiento, Bundy pasó de ser calificado por algunos como un patriota por ofrecer resistencia a ser un racista por las declaraciones que hizo, de que los negros estaban mejor bajo la esclavitud.

"Muchos de nuestros vecinos tienen casi la misma opinión que nosotros. No les gusta", destacó John Booth, residente de la cercana Bunkerville, quien recorrió esta semana con su esposa Peggie el área de los campamentos de la Ruta Estatal 170. "Pero en realidad no piensan decir nada al respecto".

Mientras se acerca la época veraniega, cuando el termómetro se dispara en el desierto Mojave, los miembros de la milicia han jurado quedarse y proteger a Bundy, de 68 años, y a su familia de la policía del gobierno, aunque no está claro de qué se trata la posible amenaza.

El Buró del Manejo de Tierras de Estados Unidos ha suspendido sus planes, por lo menos por ahora, de incautar el ganado de Bundy bajo orden judicial para expulsarlo de terreno federales. El gobierno afirma que Bundy les debe 1,1 millones de dólares en derechos de pastoreo y multas.

"La familia Bundy no nos ha dicho que estén dispuestos a que nos vayamos", señaló Jerry DeLemus, exinfante de Marina de Nueva Hampshire.

DeLemus encabeza una fuerza de protección de 30 miembros que duermen en tiendas de campaña, limpian sus fusiles de estilo militar AR-15 y AK-47 y forman grupos de trabajo que ayudan a construir depósitos para ganado en varios puntos de la hacienda de Bundy.