Líder de Sinn Fein sigue siendo interrogado

Gerry Adams, líder de Sinn Fein, era interrogado el jueves por detectives sobre su presunta participación en el secuestro, asesinato y entierro clandestino en 1972 por parte del Ejército Republicano Irlandés (IRA por sus iniciales en inglés) de una madre de 10 hijos residente de Belfast.

Políticos de alto rango en el partido nacionalista irlandés de Adams expresaron la esperanza de que el líder sea liberado pronto sin que se le formulen cargos, y acusaron a las autoridades británicas de decidir arrestarlo el miércoles para socavar la campaña de Sinn Fein en las elecciones que se realizarán en ambas partes de Irlanda más tarde durante este mes.

Bajo la ley antiterrorista de Irlanda del Norte, Adams puede ser retenido hasta la noche del viernes, período en el cual la policía debe liberarlo o abrirle proceso, o buscar una ampliación del término para mantenerlo preso.

Adams, de 65 años, ha negado siempre cualquier participación en el proscrito IRA, pero todas las historias creíbles del movimiento Sinn Fein-IRA lo ha identificado como un comandante de alto rango desde inicios de la década de 1970. El IRA mató aproximadamente 1.800 personas de 1970 a 1997, cuando renunció a las armas para permitir que Sinn Fein buscara negociaciones de paz con Gran Bretaña y líderes de la mayoría protestante de Irlanda del Norte.

Ex miembros del IRA que fueron entrevistados para un proyecto de investigación comisionado por el Boston College lo han vinculado con el asesinato de Jean McConville, una viuda de 38 años a quien el IRA etiquetó como espía británica. Una investigación de Ombudsman de la policía de Irlanda del Norte concluyó que no existía evidencia de que ella fuera una informante.

La policía de Irlanda del Norte presentó con éxito una demanda en cortes estadounidenses para adquirir varias grabaciones de miembros del IRA, y ya las ha utilizado para acusar a un presunto ex colega de Adams en el IRA de Belfast, Ivor Bell, de 77 años, de haber ayudado a los asesinos de McConville.

El IRA admitió hasta 1999 haberla matado, y sus restos --incluido un cráneo con un disparo en la nuca-- fueron hallados en 2003 cerca de una playa de la República de Irlanda.

Michael McConville, un hijo de la mujer asesinada, dijo que los niños saben los nombres de algunos de los hombres de IRA que secuestraron a su madre, pero "no se lo diría a la policía".

"Yo o algún miembro de mi familia o uno de mis hijos recibiría un disparo de esta gente. La gente piensa que esto (la amenaza del IRA) ha desaparecido. No es así", señaló McConville. "Camarillas del IRA clasificarían a uno como informante y le dispararían".