100.000 marchan y resucitan el 1 de mayo en Moscú

Rusia celebró el Primero de Mayo con su primer desfile jubiloso a través de la Plaza Roja desde el colapso de la Unión Soviética en 1991, mientras el presidente Vladimir Putin se regodeaba ante la ola de patriotismo por la anexión de Crimea.

En otras partes del mundo, manifestantes aprovecharon la jornada para presentar sus reclamos de mejores salarios y condiciones de trabajo, en el día festivo también conocido como el Día Internacional de los Trabajadores. En Camboya y Turquía las manifestaciones se volvieron violentas.

El desfile en Moscú, en el que participaron aproximadamente 100.000 personas, fue organizado por los sindicatos y fue dedicado aparentemente a honrar a la clase trabajadora. El tema predominante, sin embargo, fue el orgullo ruso por la anexión de la Península de Crimea el mes pasado. Putin, quien no asistió al desfile, fue homenajeado como un héroe nacional.

Una larga fila de caminantes sostenía carteles con leyendas como "Estoy orgulloso de mi país", "Vamos a Crimea de vacaciones" y "Putin tiene razón". Entre la multitud revoloteaban banderas rusas.

En tiempos soviéticos, miembros del dirigente Buró Político acostumbraban pasar revista al desfile desde la parte alta del mausoleo donde aún se encuentra el cadáver del primer líder soviético, Vladimir Lenin.

Putin aprovechó la nostalgia por la Unión Soviética entregando premios a los "Héroes del Trabajo" durante una ceremonia en el Kremlin después de la marcha. Los premios, que fueron creados bajo el régimen del dictador José Stalin y desaparecieron junto con la Unión Soviética, fueron reinstituidos el año pasado.

En años pasados, correspondió al Partido Comunista mantener la tradición del Primero de Mayo. El partido realizó un mitin por su cuenta el jueves en el centro de Moscú al que asistieron unas 10.000 personas.

En Grecia, más de 15.000 personas asistieron a manifestaciones pacíficas en el centro de Atenas para protestar por las medidas de austeridad en el país golpeado por la crisis. El sindicato más grande de Grecia, GSEE, dijo que las medidas impuestas a cambio del rescate financiero de hace cuatro años habían "destruido cien años de esfuerzo" para obtener derechos laborales. El sindicato ha organizado 37 huelgas generales desde la introducción de las medidas de austeridad, las cuales han recortado severamente ingresos y prestaciones.

En Turquía, fuerzas de seguridad en la icónica Plaza Taksim de Estambul, hicieron retroceder a manifestantes con cañones de agua y gas lacrimógeno. Los manifestantes respondieron lanzando objetos a la policía.

En Camboya, policías auxiliares civiles armados con garrotes atacaron a los manifestantes después de que líderes de oposición hablaron ante una multitud de aproximadamente 1.000 personas en Phnom Penh. Los ataques parecieron aleatorios y limitados, y terminaron en menos de una hora. Al menos cinco personas resultaron heridas, dijo Om Sam Ath, del grupo de derechos humanos Licadho.

Camboya prohibió las manifestaciones en enero, luego de que varias protestas laborales por un aumento al salario mínimo y mítines de la oposición denunciaron que la elección de julio fue un fraude.

Miles de trabajadores en Bangladesh, incluidos muchos de fábricas de ropa, tomaron las calles para exigir la ejecución del propietario de un edificio que colapsó el año pasado y provocó la muerte de más de 1.100 trabajadores de la industria de prendas de vestir.

Sohel Rana, el dueño de la Rana Plaza, que fue construida ilegalmente, está en prisión y se encuentra pendiente una investigación en su contra por cargos de violación a los códigos de construcción.

Los manifestantes, incluidos varios sindicatos, portaban banderas rojas y pancartas con las leyendas, "Queremos la ejecución de Sohel Rana" y "No más muertes en fábricas".

En Hong Kong, cientos de trabajadores se unieron a la marcha del Primero de Mayo, exigiendo mejores condiciones laborales y que el gobierno disminuya la cantidad de horas de trabajo.

En Filipinas, miles de trabajadores marcharon pacíficamente en Manila para protestar por los bajos salarios y contra la práctica de reemplazar a trabajadores regulares con contrataciones temporales que reciben poca paga y poco o nada de prestaciones. También condenaron lo que calificaron como un incumplimiento de presidente Benigno Aquino III para combatir la corrupción.

La economía de Filipinas creció 7,2% el año pasado a pasar de una serie de desastres naturales. No obstante, se considera que una tercera parte de los filipinos son pobres.

En Malasia, miles de trabajadores realizaron una protesta pacífica en el centro de Kuala Lumpur contra un inminente impuesto a artículos y servicios que temen incrementará el costo de vida. El gobierno ha señalado que se implementará un impuesto de 6% en abril del próximo año para aumentar el ingreso y refrenar la creciente deuda.

El presidente iraní Hassan Rouhani dijo a miles de trabajadores reunidos en la capital, Teherán, que apoya la creación de sindicatos "libres de cualquier injerencia del Estado". Su predecesor, Mahmud Ahmadinejad, había disuelto muchos sindicatos, dejando sólo pocas organizaciones sumisas y sin poder.

Decenas de personas, en su mayoría miembros del Partido Comunista Iraquí, realizaron un mitin en el centro de Bagdad, enarbolando banderas iraquíes y de la desaparecida Unión Soviética.

___

Los periodistas de The Associated Press Desmond Butler en Estambul, Teresa Cerojano en Manila, Eileen Ng en Kuala Lumpur, Naser Karimi en Teherán, Sameer Yacoub en Bagdad y Julhas Alam en Dhaka, Bangladesh, contribuyeron a este reporte.