Concluye protesta de inmigrantes en Grecia

Una protesta efectuada por inmigrantes detenidos en unas instalaciones al noreste de Atenas porque ingresaron sin permiso al país llegó a su fin y los detenidos volvieron a sus habitaciones, informó el domingo la policía.

Agentes en motocicletas siguieron registrando el área circundante en busca de prófugos, pero no había indicios de que nadie se hubiera fugado del centro de detención, según un anuncio de la policía. Hay unos 1.700 inmigrantes en las instalaciones.

La protesta comenzó cuando algunos detenidos atacaron a los guardias el sábado al anochecer mientras se servía la cena. De acuerdo con la policía, el ataque sobre los guardias no fue provocado. Los detenidos también prendieron fuego a sus sábanas y a algunos de los contenedores donde se alojaban.

Al menos 10 guardias carcelarios resultaron heridos, ninguno de gravedad, informó la policía. Se desconoce si algún detenido quedó lesionado.

Poco después de medianoche, policías antimotines ingresaron al campamento y utilizaron sustancias químicas y granadas aturdidoras para apaciguar la protesta. Aproximadamente una hora después los detenidos ya habían vuelto a sus habitaciones.

La causa principal de la protesta fue el anuncio a los inmigrantes de que el tiempo máximo de detención en el campamento sería incrementado de 12 a 18 meses, señaló la policía. Además, la electricidad había sido interrumpida debido a trabajos de mantenimiento, lo que dejó los contenedores sin aire acondicionado.

Los detenidos se han quejado frecuentemente por las condiciones de vida en el campamento, entre ellas el hacinamiento. Algunos orquestaron una huelga de hambre anteriormente este mes.

El campamento es uno de varios en Grecia, llamados oficialmente "centros de hospitalidad cerrados". Al finalizar su período de detención, los migrantes son deportados o --algo que sucede con menos frecuencia-- puestos en libertad y se les concede asilo.

Grecia, un país con muy pocos inmigrantes registrados hasta principios de la década de 1990, ha visto en los últimos años un gran flujo de inmigrantes sin autorización legal, de los cuales decenas de miles entran al país, principalmente desde el este al cruzar a través de Turquía.