Argentina justifica participación en asamblea FMI

El gobierno defendió el lunes su punto de vista disconforme con las recetas del Fondo Monetario Internacional y dijo que Argentina asistió a la asamblea de la primavera celebrada en Washington porque es un país miembro del organismo.

El ministro de Economía Axel Kicillof dijo en conferencia de prensa que "el punto de vista" del gobierno de la presidenta Cristina Fernández "es crítico...s obre determinadas recetas y posiciones" del Fondo.

"Nosotros somos miembro porque hemos hecho un aporte (financiero), entre otras cosas. Raro sería que decidiéramos no asistir y no hacer oír nuestra voz", dijo.

Kicillof afirmó, en coincidencia con lo expresado por otros funcionarios, que Argentina se emancipó de la relación financiera que mantenía con el organismo tras saldar en 2006 una deuda de unos 9.800 millones de dólares.

Señaló que la relación que la relación que existió "no fue para provecho de la economía" local y recordó que en 2000 el organismo veía con "excelente perspectiva, solidez y solvencia al sector financiero argentino y estábamos en la víspera de la crisis más violenta que sufrió el país a lo largo de su historia".

El ministro resaltó que la relación actual "muy distinta" porque el organismo "no es acreedor de Argentina" y por tanto "no puede condicionar financiaciones, reestructuraciones".

En la asamblea, señaló el funcionario, Argentina criticó "determinadas recetas" del Fondo en el marco de la discusión de la situación internacional y sus perspectivas.

Kicillof afirmó además que "no es necesario" someterse a la revisión anual que hace el Fondo de las economías de los países miembro, contemplada en el artículo 4 del organismo, por considerar que Argentina "no le debe un centavo".

Señaló que esa revisión sí puede aplicarse a "los países que están en el marco de un programa de reestructuración de deuda con el Fondo, en un paquete de medidas como las que el país conoció en la década de los 90", lo que en la actualidad "no es la situación" de Argentina.

El ministro también indicó que aprovechó su estancia en Washington para mantener reuniones con empresas estadounidenses que operan en Argentina y con algunos bancos de inversión que son tenedores de títulos de deuda argentina reestructurada o que entró en proceso de canje en los últimos años y "destacamos y compartieron que muchas empresas norteamericanas que tienen filiales en el país han tenido un desempeño muy bueno, por no decir excelente" en el último decenio.