Obras de Matisse en Londres

Una nueva exhibición de las obras del pintor francés Henri Matisse en Londres es muchas cosas -- atrevida, colorista y exuberante, pero sobre todo es una gran comprobación de la creatividad en la edad madura.

Las 130 obras colgadas en el Museo Tate fueron creadas mayormente en la última década de la larga vida del pintor francés, cuando Matisse -- en silla de ruedas-- se recuperaba de un cáncer y no podía pintar como lo hiciera otrora, por lo que recurrió al papel y las tijeras para hacer una serie de creaciones grandes, atrevidas y ambiciosas.

El trabajo de este hombre a fines de su séptima década e inicios de su octava es una explosión de vitalidad. Incluyen los famosos desnudos en azul: formas planas femeninas, cortadas en un solo movimiento en hojas de papel pintado. Las obras mayores, como la "Gran composición con máscaras" y el abstracto con cubos "El caracol" cubren paredes enteras de la galería con trazos de vivos colores.

"No se puede salir de aquí sin estar de buen humor", dijo el lunes la biznieta del artista Sophie Matisse, sentada frente al "Parqué y la sirena", una muestra de colorido.

Las obras fueron creadas con un sentido de moralidad, por un artista operado de cáncer en 1941 a los 84 años.

"Estaba muy cerca del final de su vida y había más cosas que quería hacer", contó Sophie Matisse, una artista afincada en Nueva York. "Sintió la marcha del reloj, por así decirlo, y no tenía mucho más tiempo para decir lo que quería o hacer lo que deseaba".

Lo que quería, agregó, era crear obras tridimensionales que saltaran de la pared, espoleado por un deseo "casi futurista" para trascender los límites del lienzo y el armazón.

Matisse usó en un principio recortes de papel en la planificación de sus cuadros, ilustraciones y grandes obras como tapices y decorados de escenarios. Sin embargo, lo que comenzó como una herramienta planificadora --que mantuvo oculta al mundo exterior-- fue un medio artístico por mérito propio.

Pronto comenzó a cubrir las paredes de su estudio con trozos de papel azul, rojo, amarillo, verde, naranja, blanco y negro. Los cortó dándoles formas --hojas, pétalos, remolinos-- y figuras tanto humanas como animales.

"La mayor parte de los artistas desarrollan un estilo tardío", dijo el curador Nicholas Cullinan. "Pero Matisse, en lugar de ello, inventó un nuevo medio".