Obama rechaza boicot a Juegos de Sochi

El presidente estadounidense Barack Obama consideró que sería un error boicotear los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi por la nueva ley anti-gay de Rusia, a pesar de las fricciones con Moscú por ese y otros temas.

Obama dijo el viernes en una conferencia de prensa en la Casa Blanca que los atletas estadounidenses se entrenan duro, y que no sería justo negarles la oportunidad de competir en los Juegos en febrero.

"Nadie está más ofendido que yo" por la nueva ley rusa que penaliza el activismo gay, afirmó Obama. Los dirigentes deportivos de Rusia dijeron que la ley será implementada durante los Juegos de Invierno.

Sugirió que la medida podría volverse contra Rusia en su búsqueda de medallas de oro olímpicas.

"Una cosa que realmente espero con ansia es que quizá algunos atletas homosexuales y lesbianas consigan el oro o plata o bronce, lo cual, pienso, contribuye en gran medida a manifestar rechazo hacia el tipo de actitudes que estamos viendo ahí", dijo el presidente.

"Y si Rusia no tiene atletas homosexuales o lesbianas, entonces probablemente debilitará más a su equipo", agregó.

Algunos sectores en Estados Unidos han pedido un boicot a los Juegos, como sucedió en las Olimpiadas de verano de 1980 en Moscú, a donde no acudió Estados Unidos, y las de 1984 en Los Angeles, donde no participó la entonces Unión Soviética.

El Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC, por sus siglas en inglés) aplaudió los comentarios de Obama, al considerar que un boicot sería un error.

"Los Juegos unen a la gente. Unen al mundo y rompen barreras. Los Juegos demuestran que es posible competir ferozmente pero con respeto", dijo en un comunicado Scott Blackmun, director ejecutivo del USOC. "Como sugirió el presidente, el diverso grupo de atletas que representa a nuestra nación el próximo invierno nos hace una delegación estadounidense mejor y más fuerte".

El apoyo de Rusia al presidente sirio Bashar Assad en la guerra civil en curso y la decisión de Moscú de otorgar asilo temporal a Edward Snowden, quien filtró información secreta de Estados Unidos, ha deteriorado una relación ya de por sí recelosa entre ambas naciones.