Guatemala: revelan horrores en juicio por masacre

Juana Lili y María Guadalupe Tajtaj lloraron cuando escucharon la forma en que murió su padre en el juicio sobre la masacre a manos de guerrilleros de 22 personas en la aldea El Aguacate en 1988.

"Escuchar la forma en que murió mi papá es muy difícil, han pasado 25 años desde la masacre, 25 años que estábamos como ciegos sin saber la verdad. Yo recuerdo cuando pasó lo de mi papá, pero escuchar que el golpe en la cabeza lo mató, duele mucho", dijo Guadalupe Tajtaj a The Associated Press.

Sentadas a solo un metro de distancia de Felipe Solano Barrillas, alias "Teniente David", las hermanas escucharon que al menos 19 de las 22 víctimas murieron por asfixia por estrangulación. Tenían marcas de cuerdas en sus cuellos, y además a varios de los masacrados también les provocaron heridas en los genitales, punzocortantes en el tórax y fracturas de huesos "presuntamente hechas en vida", reveló Jorge Destarac, médico forense que declaró en la audiencia.

Horacio Tajtaj, padre de Juana Lili y María Guadalupe, sufrió una contusión mortal de 8 centímetros en la frente, relató el médico en su declaración tras analizar informes forenses de la época, que detallaban necropsias y exámenes de los cuerpos.

La masacre de El Aguacate ocurrió entre el 22 y 25 de noviembre de 1988 cuando un grupo de diez guerrilleros estranguló y asesinó a 22 hombres tras acusarlos de colaborar con el Ejército.

Según la investigación del Ministerio Público, la masacre sucedió cuando Carlos Humberto Guerra Callejas, a quien el Ejército había nombrado comisionado militar de la zona (que ejercían tareas de control a población y de informantes) se perdió en una montaña cuando pastoreaba vacas. Guerra Callejas fue capturado por el grupo guerrillero y asesinado.

Tras su desaparición 20 personas entre amigos y familiares, salieron en su búsqueda, pero también fueron detenidos y asesinados, junto a un guerrillero.

El procesado Solano es el único exguerrillero acusado de dirigir y participar de la masacre. El Ministerio Público le acusa de delitos contra los deberes de humanidad y asesinato en forma continuada.

El lunes también declaró Luis Antonio Santacruz Mendoza, de 58 años, alias "comandante Santiago", Jefe del frente Javier Tambriz de la Organización del Pueblo en Armas, ORPA, a donde pertenecía la unidad guerrillera que cometió la masacre y una de las cuatro organizaciones guerrillera que libró una guerra de 36 años con el Ejército de Guatemala. Santacruz declaró a través de video conferencia desde Chile, donde actualmente vive.

Santacruz quien entonces era responsable de David, detalló que la unidad guerrillera a la que este pertenecía, tenía la orden de reparar previsiones para desarrollar una operación de gran envergadura y dijo que la masacre se realizó de manera inconsulta pues las orientaciones siempre fueron "claras, precisas y cristalinas... Y utilizando un término religioso (fue) un pecado de guerra", dijo.

El Comandante Santiago relató que tres de sus hermanos y dos primos murieron en combate guerrillero urbano. "Era una época difícil de terror contra terror, un agente de inteligencia era mucho más dañino que 100 hombres armados", recordó Santacruz.

En audiencias anteriores excompañeros guerrilleros de Solano lo han señalado como el responsable de la masacre. Santiago confirmó que la política de ORPA frente a los comisionados militares era de "represión selectiva, en muchos casos de advertencia, y a conminarlo a que se retirara de la zona, si no hacía caso se le ajusticiaba pero había una advertencia".

Este es el primer juicio que se sigue contra guerrilleros acusados de crímenes durante el conflicto armado, el cual se da luego de otro histórico juicio contra el general y exdictador José Efraín Ríos Montt acusado de genocidio por la muerte de 1.771 indígenas ixiles a manos de soldados del Ejército bajo su mando durante los años 1982 a 1983. Ríos Montt fue condenado por un tribunal a 80 años de prisión en mayo de 2013 pero su condena fue anulada por la Corte de Constitucionalidad diez días después.

El Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico, nacida de los acuerdos de paz de 1996 entre el gobierno y la guerrilla y auspiciada por las Naciones Unidas, reveló que 93% de las muertes ocurridas durante la guerra civil fueron cometidas por el ejército y los paramilitares, a quienes responsabilizó de 626 masacres.

A la guerrilla le atribuyen 3% de las violaciones a los derechos humanos, entre ellas las 32 masacres, incluyendo la de El Aguacate.