Unasur busca activar diálogo en Venezuela

Un grupo de cancilleres de la Unasur inició el lunes nuevas gestiones para tratar de activar en las próximas horas un diálogo entre el gobierno y la oposición y disipar la tensión generada por las protestas en Caracas y otras ciudades de Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro anunció, a la salida de una reunión con un grupo de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas en el palacio de gobierno, que aceptó una propuesta de la delegación para reunirse el martes con una representación de la oposición.

Los cancilleres suramericanos se reunieron también con representantes del bloque opositor, quienes les entregaron una carta en la que le ratificaron su deseo de dialogar, pero les expresaron que es indispensable la presencia de un "tercero de buena fe, nacional o internacional, que garantice, facilite y de ser necesario medie" para poder sostener un diálogo con el gobierno debido a la "mutua desconfianza" que existe entre las partes.

"Las puertas de Miraflores (palacio de gobierno) están abierta para esa reunión. Así que yo ya he aceptado los términos de la reunión... Estoy listo y además deseoso de sentarme cara a cara con los factores de la oposición con Unasur como testigo excepcional y echar andar iniciativas de paz, de convivencia, de tolerancia", dijo Maduro en una transmisión de la televisora estatal.

El mandatario indicó que la delegación de Unasur anunciará próximamente las condiciones bajo las cuales se realizaría la eventual reunión entre el gobierno y la oposición, y agregó que espera que el encuentro tenga una "agenda libre".

Maduro aprovechó para anunciar que fue capturado un grupo de "narcotraficantes y criminales" que estaba dirigiendo barricadas en los estados suroccidentales de Táchira, Barinas y Mérida, y que esos detenidos han confesado que tenían planes de "atentar contra dirigentes políticos de la oposición".

Agregó que las autoridades han obtenido información que hay grupos opositores, que no identificó, que planean "hacer ataques por la vía de la criminalidad y provocar algunos hechos de conmoción nacional, asesinatos, secuestros, atacar por ahí", pero no ofreció detalles. El gobernante dijo que como parte de esas acciones fueron atacadas el pasado viernes varias sedes del partido oficialista en el estado central Miranda y una oficina del bloque opositor en el estado central de Lara.

El bloque opositor de la llamada Mesa de la Unidad Democrática dijo en una carta entregada el lunes al ministro de Asuntos Exteriores de Surinam, Winston Lackin, y que difundieron a los medios, que para promover el diálogo "es necesario que el gobierno haga unos gestos de buena voluntad, no sólo para contribuir a aliviar los conflictos, cuya inflamación al contrario estimula, sino para abrir caminos creíbles de entendimiento".

Los opositores plantearon que en una posible agenda de discusiones con el gobierno debería incluirse la redacción de una ley de amnistía, la creación de una Comisión Nacional de la Verdad Independiente, la renovación equilibrada de los poderes públicos y la desmovilización y desarme de los "grupos paramilitares y parapoliciales" que son señalados de simpatizar con el gobierno.

El líder opositor y gobernador del estado central de Miranda, Henrique Capriles, acudió con otros gobernadores opositores a un hotel capitalino para reunirse con los cancilleres suramericanos.

Los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Uruguay, Ecuador, Surinam, Colombia y Ecuador mantendrán durante dos días reuniones con representantes de algunos sectores del país para dar continuidad al proceso que iniciaron los cancilleres de la Unasur el 25 de marzo.

Tras la visita el mes pasado de la comisión de cancilleres de Unasur se esperaba que las tensiones se disiparan en el país, pero las protestas callejeras han continuado.

Venezuela se ha visto sacudida desde febrero por manifestaciones de universitarios y opositores, esencialmente de clase media, en contra de la desbordada inflación -que alcanzó en febrero una tasa anualizada de 57,3%-, el desabastecimiento y un alto índice de delincuencia.

Los violentos incidentes registrados en Caracas y otras ciudades del interior han dejado al menos 39 fallecidos, 608 heridos y unos 2.285 detenidos, de los cuales 192 permanecen arrestados y sujetos a procesos judiciales.