Chile analiza reforma del sistema electoral

La Comisión de Constitución del Senado de Chile analiza dos proyectos de ley para reformar el sistema electoral binominal y democratizar el Congreso.

El primer proyecto, producto de un acuerdo entre la oposición y algunos senadores del partido de centro derecha Renovación Nacional alcanzado hace ocho días, aumenta de 120 a 150 los diputados y de 38 a 48 los senadores.

Senadores que participaron en el inédito acuerdo político, como Soledad Alvear y Patricio Walker, dicen que el aumento de legisladores se pagará con ahorros en el Congreso.

El segundo, propuesto por el presidente Sebastían Piñera en reacción al primero, mantiene el mismo número de legisladores, pero cambia las áreas geográficas para elegirlos.

La principal crítica al sistema electoral binominal, que data de la época de la dictadura, es que al propiciar la creación de dos grandes bloque políticos deja fuera del Congreso a los partidos pequeños, además de que los candidatos son elegidos mayoritariamente por las cúpulas partidistas. Para ser electo senador o diputado, el sistema vigente establece dos listas que compiten por los mismos distritos o circunscripciones, con dos candidatos cada uno. Para que una lista obtenga los dos escaños, debe obtener el doble de votos que su rival.

Cuando la Comisión concluya el análisis, votará los proyectos, y si consiguen mayoría, pasarán al pleno.

Sin embargo, algunos analistas son poco optimistas sobre las posibilidades de éxito de las iniciativas.

Marcelo Mella, analista de la Universidad de Santiago, dijo a The Associated Press que "es altamente improbable que en el actual momento estos proyectos tengan las mayorías suficientes" en el Congreso. "Me parece que son estrategias de bloqueo para impedir una discusión un poco más sustantiva sobre el régimen político en Chile", agregó.

Claudio Fuentes, analista de la Universidad Diego Portales, dijo que como ambos proyectos consideran mantener vigente el sistema binominal en la Cámara Alta, "se reforzaría la idea del Senado como un actor de veto", además de que habría más dificultades para construir coaliciones estables.