Wall Street cierra semana aburrida

El mercado bursátil estadounidense cerró el viernes con una jornada aburrida para poner fin a una semana igualmente aburrida, en que las declaraciones de ganancias empresariales poco alentadoras dejaron a los inversionistas recelosos y la información sobre la economía del país no provocó ningún entusiasmo.

Los tres índices principales cerraron a la baja y durante el día imperó la falta de actividad típica del verano. El volumen de negociaciones fue ligero y la temporada de declaración de ganancias trimestrales está por llegar a su fin.

La única información económica importante dada a conocer por el gobierno fueron los inventarios de mayoristas, pero no es un indicador que se siga con mucha atención.

El promedio industrial Dow Jones cayó 72.81 puntos (0,5, a 15.425,51. El índice Standard & Poor's de 500 empresas retrocedió 6,06 puntos (0,4%), a 1.691,42 mientras el índice compuesto Nasdaq cayó 9,02 unidades (0,3%) para cerrar en 3.660,11.

Los inversionistas no pudieron señalar una razón específica que justificara la baja del viernes, pero dijeron que toda la semana, en que el Dow y el S&P 500 subieron sólo un día, ha estado presionada por declaraciones trimestrales de ganancias poco positivas. Las ganancias han aumentado, pero menos de lo que pronosticaban los analistas al comienzo del año, y los ingresos han descendido. También existe la preocupación de que el mercado ya haya tocado sus cotas máximas del año.

"No hay un culpable específico, el mercado sencillamente parece estar cansado", dijo Robbert Van Batenburg, director de estrategia de mercado de Newedge en Nueva York.

Los comentarios emitidos esta semana por autoridades de la Reserva Federal también parecen indicar que la Fed reducirá pronto sus medidas de estímulo económico, que tienen por fin apoyar la economía y el mercado de valores. Algunos inversionistas temen que la cesación del plan revele que la economía no puede sostenerse por sí misma.

El gobierno reportó que las ventas de los mayoristas estadounidenses aumentaron, pero también redujeron sus inventarios por tercer mes consecutivo, una señal de incertidumbre sobre la demanda a futuro.