Minorías crecen pero no progresan en EEUU

Ka'Lani, de un año de edad, está tan entusiasmada con un juguete de plástico que ni se da cuenta de que su madre, Ke'sha Scrivner, acaba de llegar al jardín de infantes Martha's Table, llamándola por su nombre y hacienda un sonido con las manos que hace que la niña se sacuda de alegría sentada en el piso.

Scrivner alguna vez dependió de beneficios para desempleados, pero salió adelante, estudió educación infantil y trabaja ahora para el superintendente de educación del Distrito de Columbia. Dice que le educación es lo que puede darle a uno una vida mejor y piensa estimular a sus cinco hijos a que completen la secundaria y vayan a la universidad o aprendan algún oficio.

El que sus hijos puedan nadar contra la corriente y estudiar a pesar de que las estadísticas indican que los niños de raza negra tienen menos posibilidades de completar estudios es algo relevante no solo para su familia. Ka'Lani y los demás niños de minorías pronto serán mayoría y es vital que triunfen en la vida para que Estados Unidos mantenga su competitividad económica.

Una ola de inmigración, el aumento en la cantidad de mujeres blancas no hispanas que ya no pueden tener hijos y altas tasas de nacimientos entre las minorías hacen que disminuya el porcentaje de niños blancos. La mitad de los niños menores de un año son hoy hispanos, negros, asiáticos, de los pueblos originales o de razas mixtas.

"Mucha gente cree que los cambios demográficos van a traer aparejados cambios en otros campos, pero eso no es así", expresó Gail Christopher, directora del proyecto America Healing sobre igualdad racial de la Fundación W.K. Kellogg. "Si no cambian las actitudes y los comportamientos, la única novedad será que tendremos una mayoría de la población que es de bajos ingresos, con escasa educación, desproporcionadamente encarcelada y con grandes disparidades en el campo de la salud".

En el 2010, el 39,4% de los niños negros, el 34% de los hispanos y el 38% de los niños de los pueblos originales vivían en la pobreza, según una definición que considera pobre a toda familia de cuatro personas que viene un ingreso anual por debajo de los 22.113 dólares. Solo el 18% de los niños blancos no hispanos vivían en la pobreza, de acuerdo con la Oficina del Censo.

Los hijos de asiáticos están mucho mejor y solo el 13,5% son pobres.

El alto porcentaje de niños pobres no es nuevo. Lo novedoso es que en un futuro no muy lejano esos niños serán el grueso de la fuerza laboral y de sus impuestos dependerá la solvencia de los programas del gobierno para los ancianos.

Tomando como referencia el estado de cosas hoy, se puede predecir lo que le espera a los niños estadounidenses de las minorías, que ya son una mayoría, según Sam Fulwood III, del Center for American Progress.

La recesión golpeó fuerte a la niñez, pero sobre todo a los niños de las minorías.

El Pew Charitable Trusts comprobó que entre 1999 y el 2009 el 23% de las familias blancas y el 27% de las hispanas experimentaron largos períodos de desempleo, comparado con el 11% de las familias blancas. Un estudio del Centro de Investigación concluyó que el patrimonio promedio de los hogares blancos es 20 veces el de los negros y 18 veces el de los hispanos.

Esto implica que más familias de minorías terminan viviendo en barrios pobres con sistemas educativos deficientes, lo que hace que un porcentaje menor de jóvenes completen estudios y que tengan menores ingresos a lo largo de sus vidas, de acuerdo con Leonard Greenhalgh, profesor de administración de la Tuck School of Business del Dartmouth College en Nueva Hampshire.

"Este es el futuro de la fuerza laboral de Estados Unidos. Sabemos lo que necesitamos para ser competitivos en relación con economías rivales como las de India y China, pero no estamos educando al bloque de la fuerza laboral más grande y de mayor crecimiento. Por ello, la nación va a perder sus ventajas competitivas", advirtió Greenhalgh.

Todo empieza a nivel preescolar. La matriculación de niños ha ido creciendo, pero los hispanos tienen menos posibilidades de ser incluidos. De los niños hispanos de entre tres y cinco años, solo el 13,4% fue matriculado en un jardín de infantes, ya sea públio o privado, según información del Centro Nacional de Estadísticas de la Educación del 2011.

Eso se compara con el 25,8% de los niños negros que estuvieron matriculados en jardines de infantes por todo el día y el 18,1% de los blancos. Los hispanos, por otro lado, ya representan un cuarto del estudiantado de las escuelas públicas.

Esto hizo que el alcalde de San Antonio Julián Castro propusiese subir los impuestos a las ventas y expandir las oportunidades preescolares en su ciudad, donde el 63,2% de la población es hispana.

"Hay una brecha educativa entre los niños de San Antonio y los del resto de Texas y de la nación, y un gran porcentaje de esos niños son de minorías. Por supuesto, queremos cambiar eso", dijo Castro en una entrevista.

El presidente Barack Obama propuso aumentar el impuesto a los cigarrillos para ayudar a pagar por los centros preescolares. También propuso un programa para estimular a los estados a expandir los programas de esos centros, de modo que abarquen a familias con ingresos de hasta el doble de los del nivel de pobreza y que ofrezcan servicios todo el día. Las batallas políticas en torno a los gastos del gobierno y el aumento de impuestos, no obstante, generaron recortes a todo nivel y trabas a otras legislaciones que podrían demorar el avance de estas iniciativas.

Sheila Smith, directora de la división infantil del Centro Nacional para Niños Pobres de la Columbia University, dice que numerosos estudios indican que los niños de los jardines de infantes se desempeñan mejor si han recibido buena atención en los primeros años de vida y si los maestros emplean técnicas específicas diseñadas para estimular sus aptitudes en el manejo del lenguaje y de las matemáticas.

"Si colocas niños de minorías, de familias con ingresos bajos, en un medio donde se lo estimula... notarás grandes progresos", expresó Smith. "¿Pero cuántos centros preescolares estimulan a los niños de modo tal que registran progresos? No muchos".

Hay un agravante: el status inmigratorio de los menores. Unos 4,5 millones de niños de todas las razas nacidos en Estados Unidos tienen al menos uno de los padres viviendo en el país ilegalmente, según el Centro Hispano Pew. Más de dos tercios de los hijos de hispanos tienen al menos uno de los padres sin papeles, indicó el Centro.

Los inmigrantes latinoamericanos y asiáticos son los que han generado la mayor parte de los cambios demográficos de las dos últimas décadas y es vital asegurarse de que sus hijos tienen un buen futuro, señaló el demógrafo de la Brookings Institution William Frey.

"Son el futuro de nuestra fuerza laboral. El futuro de nuestra economía", expresó Frey. "De ellos dependerán la jubilación de los estadounidenses, los programas de salud y la productividad económica".

El panorama no es tan desalentador. La historia y estudios recientes indican que la siguiente generación de inmigrantes está siempre mejor que la anterior. Tienen ingresos más altos, más estudios universitarios y mayor acceso a la compra de viviendas, de acuerdo con el Centro Pew. Menos viven en la pobreza.

Muchos expertos en los niños pobres dicen que una buena salud es fundamental para que estudien y tengan una vida próspera. Sus perspectivas disminuyen si padecen enfermedades, se ausentan mucho de la escuela o no pueden ver médicos.

Un fin de semana reciente, Anderson, de nueve meses, esperaba en la falda de su madre ser atendido en la clínica Mary's Center, una organización comunitaria de la capital del país. Llevaba tres días con diarrea, un resfriado y vómitos.

Anderson y sus dos hermanitas nacieron en Estados Unidos, pero su padre y su madre, Alba, no y están en el país sin papeles. Por ello ninguno de los dos quiso dar su nombre. Los niños tienen el seguro médico Medicaid y Alba dice que quiere que los niños sean saludables para que puedan tener una vida mejor. "Tienen que ir a la universidad", expresó Alba, quien es salvadoreña. "Tienen que salir adelante, ya que su madre no puede".

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Suzanne Gamboa está en Twitter como http://www.twitter.com/APsgamboa

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America Healing: http://tinyurl.com/32gh45l

National Center for Children in Poverty: http://nccp.org

EDITOR'S NOTE _ "America at the Tipping Point: The Changing Face of a Nation" is an occasional series examining the changing cultural mosaic of the U.S. and its historic shift to a majority-minority nation.