Le Clézio: Michoacán puede oponerse a la violencia

El premio Nobel de literatura Jean-Marie Gustave Le Clézio lamentó el domingo el clima de violencia que se vive en el estado mexicano de Michoacán, donde vivió en la década de 1980 y con el que sigue teniendo lazos profundos.

De visita en la Ciudad de México para las celebraciones por el centenario del natalicio del escritor mexicano Octavio Paz, el autor francés demostró que se mantiene al tanto de la situación por la que pasa el estado, afectado desde hace años por enfrentamientos entre grupos de narcotraficantes y las fuerzas gubernamentales, así como el reciente surgimiento de grupos de autodefensas, formados por ciudadanos que han recurrido a las armas para defenderse.

"Para mí es una situación dramática que vive uno de los estados más cultos de la república mexicana con una de las más antiguas culturas desde el tiempo de los purépechas", dijo en español en una rueda de prensa un día después de impartir una conferencia magistral sobre Paz. "Los tiempos modernos son crueles con las civilizaciones, no solamente en México, en todas partes, porque hay la facilidad del dinero, la circulación de las armas y la violencia, todo esto que son las némesis de la cultura y de la historia".

A pesar del desalentador panorama, el autor confía en la fortaleza del pueblo michoacano para sobreponerse a esta crisis.

"México y el estado de Michoacán han a travesado situaciones terribles en su historia, esto es un momento terrible", dijo el autor de "La conquista divina de Michoacán", quien sin embargo acotó: "Hay capacidad en la sociedad michoacana, como en toda la sociedad mexicana, de resistir, de oponerse al dominio de la violencia. Eso pasó en el siglo XVI, fue terrible para Michoacán, de la población de Michoacán sobrevivió la sexta parte al choque de la entrada de los conquistadores y después poco a poco se recuperó por su fuerza individual, por su fuerza propia".

La relación de Le Clézio con Michoacán comenzó cuando llegó como investigador al Colegio de Michoacán en 1980. Venía acompañado por su esposa y sus dos hijas y vivió en una casa rústica en las afueras de la ciudad de Zamora. En su tiempo en el estado conoció varias comunidades indígenas purépechas y realizó una traducción de la Relación de Michoacán, uno de los testimonios sobre el pueblo purépecha a la llegada de los españoles en la conquista de México. También escribió varios artículos para la revista del colegio, Relaciones.

El autor, galardonado con el Nobel en 2008, ha vivido en Tailandia, Islas Mauricio, Francia y Estados Unidos.