Liberan a padre de inmigrante que habló con Papa

Luego que una niña de 10 años de California viajó al Vaticano para pedirle ayuda al Papa Francisco mientras su padre enfrentaba la deportación, el hombre fue liberado bajo fianza de su detención migratoria el viernes.

El mexicano Mario Vargas salió de un centro de detenciones en Luisiana tras pagar una fianza de 5.000 dólares. Un familiar de la menor que la vio por televisión rogándole al Papa ayudó con los fondos, dijo la esposa del ahora liberado, Lola Vargas.

"Cuando ella se fue, su deseo era que su padre regresara a casa", dijo a The Associated Press. "Gracias a Dios su deseo se le va a cumplir".

La liberación de Mario Vargas sucede después de que su hija Jersey, de Panorama City, California, habló con el Papa esta semana como parte de una delegación de California que viajó para pedir al Vaticano que exhorte al presidente Barack Obama a acelerar una reforma migratoria. La niña y un adolescente integraron el grupo de 16 personas que representan a menores estadounidenses de padres inmigrantes que temen que sus familias sean divididas por la deportación. Obama y el pontífice se reunieron por primera vez el jueves.

Mario Vargas fue arrestado el año pasado en Tennessee y sentenciado por conducir un vehículo motorizado en estado de ebriedad antes de ser trasladado a un centro de detenciones federal a principios de este mes, dijo Bryan Cox, un portavoz de la Policía de Inmigración y Aduanas. Las autoridades lo liberaron después de que pagó la fianza, y un juez de inmigración determinará el fallo de su caso de deportación, dijo Cox.

Lola Vargas dijo que ella había estado recabando dinero para la fianza de su esposo pero no tenía la cantidad suficiente hasta que uno de sus sobrinos llamó, sorprendido de ver a la menor por televisión, y ofreció ayuda. Mario Vargas había viajado a Tennessee en busca de trabajo en la construcción y había estado enviando dinero a su familia en California, dijo la mujer.

Un mensaje enviado al abogado de Vargas, Alex Gálvez, en busca de comentarios, no ha tenido respuesta.

Juan José Gutiérrez, un defensor de los derechos de los inmigrantes que coordinó el viaje a Italia, dijo que la archidiócesis de Los Ángeles ayudó a que el grupo tuviera un lugar privilegiado a fin de poder hablar con el Papa entre el público.