Pantano de Houston se torna puerto global

Hace un siglo, el Canal de Navegación de Houston era apenas un pantano que serpenteaba hacia el Golfo de México. Hoy, enormes embarcaciones con rumbo al océano que llevan miles de contenedores entran y salen del canal, donde una barcaza chocó con un buque este fin de semana y derramó en las aguas 170.000 galones de un combustible similar al alquitrán.

Aunque la causa del accidente del sábado todavía se está investigando, el aumento de la congestión de buques destaca la necesidad de un mayor mantenimiento, dragado, sistemas de navegación de alta tecnología y otras mejoras para garantizar trayectos seguros a través del estrecho canal. Al sumar a esto un auge nacional del petróleo, las exportaciones de gas natural licuado, la expansión prevista del Canal de Panamá y la posibilidad de que se establezcan relaciones comerciales con Cuba, ese crecimiento adquiere amplias implicaciones económicas y de seguridad.

"Si no se hace correctamente, puede haber un problema de seguridad", dijo Thomas Marian, consejero general de Buffalo Marine Service, con sede en Houston, una empresa que tiene una flota de 36 barcazas y 18 remolcadores cuya finalidad principal es que los barcos que entran y salen de la zona reposten combustible.

Alrededor del 95% del comercio del país se mueve a través del agua. Sin embargo, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, al que se atribuye la creación de la vía marítima desde Brownsville, Texas --en la frontera con México-- hasta Panama City, Florida, no es capaz de mantenerse al día con las crecientes responsabilidades de mantenimiento de los puertos y canales que facilitan este comercio.

Las autoridades portuarias en todo el país pagan a un fondo destinado a cubrir los costes de mantenimiento. El Puerto de Houston paga alrededor de 100 millones de dólares anuales al fondo, pero apenas obtiene de vuelta unos 25 millones, aproximadamente la mitad de los 50 millones necesarios para mantener uno de los canales más activos del mundo, dijo Roger Guenther, el director ejecutivo del Puerto de Houston.

El puerto normalmente maneja cerca de 70 barcos al día, además de entre 300 y 400 remolcadores y barcazas. Y se espera que el tráfico del Golfo de México -- en especial el de los grandes buques-- aumente con la apertura el próximo año de la expansión del Canal de Panamá.

Además de los problemas de tráfico, también existen preocupaciones ambientales, dijo Laura Huffman, directora de Nature Conservancy en Texas.

El Golfo de México es la columna vertebral de la independencia energética de Estados Unidos, su fuente de pescado, un canal de navegación cada vez más transitado, un motor económico, una cuenca de drenaje para el 40% de las vías fluviales del país y un importante recurso cultural, señaló Huffman. Para asegurar la salud del Golfo, se necesita invertir en las áreas de humedales y manglares, en la protección del litoral y en la restauración de los arrecifes de ostras.

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