EEUU: Ingresos de minoristas crecen 3,8% en julio

La importante temporada de regreso a la escuela ha comenzado con lentitud para muchos minoristas estadounidenses.

Los compradores, preocupados por sus finanzas, mostraron estar más interesados en adquirir mercadería de verano a precios de descuento en julio que comprar ropa de otoño para sus hijos, según las estadísticas difundidas el jueves.

Los ingresos en comercios que llevan por lo menos un año abiertos -- una medida de la industria sobre la fortaleza del sector detallista -- aumentaron en julio un 3,8%, el menor ritmo desde marzo, según un cálculo preliminar de 10 minoristas realizado por el Consejo Internacional de Centros Comerciales. La cifra, que excluye cadenas de droguerías, fue inferior al aumento del 5,5% en junio.

Costco Wholesale Corp. figure entre los detallistas con cifras decepcionantes.

"Esto plantea mayores dudas sobre la temporada del regreso a la escuela", dijo Ken Perkins, presidente de la firma investigadora RetailMetrics. "Un gran número de compradores se atienen a sus listas de compra y buscan mucho las rebajas".

Solamente unas pocas cadenas detallistas informan ahora sus cifras mensuales de ventas. Empero, el informe del jueves es una prueba más de que los compradores son cautelosos con sus compras de regreso a la escuela, el segundo periodo minorista más importante tras el de la temporada navideña.

El lunes, American Eagle Outfitters Inc. redujo su pronóstico para el segundo trimestre debido a la falta de compradores y la débil venta de mercadería para mujeres. La empresa mencionó un ambiente de grandes promociones que solamente aumentó en julio.

El jueves, Aeropostale Inc. Advirtió que sufrirá una pérdida mayor que la anticipada cuando anuncie sus resultados del segundo trimestre a fines de este mes. Mencionó igualmente la ausencia de compradores y muchas rebajas en los centros comerciales.

En julio, las tiendas liquidan la mercancía de verano para dar paso a la vuelta a la escuela, por lo que la lentitud de las ventas indica que los compradores han frenado su adquisición de ropa preocupados por sus finanzas en una economía incierta. Ello aumentará la presión entre los detallistas en sus objetivos de ventas y podría obligarles a realizar mayores descuentos de lo que pensaban para atraer a los compradores.

Aunque ha mejorado el mercado laboral y el sector de la vivienda, las mejoras han sido insuficientes para sostener el nivel de los gastos consumidores entre la mayoría de los estadounidenses. Muchos encaran aumentos salariales mínimos y un palpable aumento en los precios en general.