Guerrillero acusa comandante de asesinar civiles

En el primer juicio que se adelanta contra la guerrilla guatemalteca por una masacre que perpetró durante la sangrienta guerra civil que duró 36 años, uno de los guerrilleros dijo que un teniente, sin orden ni autorización, ordenó asesinar a varios civiles, supuestos colaboradores del Ejército, porque pensaba que iban a delatar la posición de los rebeldes en el terreno.

El ex guerrillero Jaime Aurelio Tuyux relató a un tribunal que escuchó el informe verbal del entonces teniente guerrillero Felipe Solano Barrillas, reconocido por su alias de guerra "David", de asesinar a 22 personas en la aldea el Aguacate, que está ubicada a 65 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca.

"En el informe el teniente David me dijo que él tenía la misión, que se la había encomendado (de avanzada en el terreno), pero que el día 22 de noviembre había llegado un comisionado militar al lugar donde estaban y para no delatar su posición él decidió estrangularlo, asesinarlo, para no hacer bulla así lo hizo, para no delatar su posición", dijo Tuyux, que era conocido con el alias capitán Hernán durante la guerra, al Tribunal.

Los comisionados militares eran civiles que el Ejército nombraba a la fuerza como sus representantes. Algunos tenían cierta autoridad y manejaban las llamadas Patrullas de Autodefensa Civil, integradas por la población.

La masacre en El Aguacate ocurrió entre el 22 y 25 de noviembre de 1988 cuando el grupo de diez guerrilleros ahorcó y asesinó a 22 hombres tras acusarlos de colaborar con el Ejército.

Entre los ejecutados estaba un rebelde que a quién habría confundido con un informante.

Según la investigación del Ministerio Público, la masacre ocurrió cuando Carlos Humberto Guerra Callejas, a quien el Ejército lo había nombrado comisionado militar de la zona, se perdió en una montaña del área cuando pastoreaba sus vacas.

"Y el día 24 llegaron los demás familiares y comisionados militares de la aldea El Aguacate fueron a buscar a Callejas Guerra", dijo Tuyux. "Se toparon con la patrulla de él y como todos eran comisionados militares él tomó la decisión de ajusticiarlos a los 20 que llegaron al campamento. ¿Por qué razón? Ahorita yo no sabría decirles pero también ajustició a Mijangos que era miembro de la resistencia (guerrilla), así fue como la masacre consta de uno, primero, veinte, después, y Mijangos que serían 22 los muertos".

Viudas de los fallecidos, algunas de ellas que se espera testifiquen ante el Tribunal, habían dicho que Guerra Callejas había encontrado una bolsa que contenía ropa, víveres y enseres que robó a la guerrilla, y que por eso lo mataron.

Las viudas coinciden en que tras la desaparición de Guerra Callejas un grupo de hombres, en su mayoría familiares entre sí, fueron en su búsqueda pero también fueron capturados y luego estrangulados por los guerrilleros.

El juicio se reanudó el martes tras semana y media de haberse suspendido porque el Tribunal de Sentencia de Chimaltenango, a 65 kilómetros al oeste de ciudad de Guatemala y que juzga a Solano Barrilas, tenía otros procesos por atender.

El martes también fue llamado a declarar Pedro Pablo Palma Lau, alias "comandante Pancho", entonces a cargo del Frente Javier Tambriz, a la cual pertenecía la célula guerrillera acusada de la masacre. Palma habló sobre la estructura de la guerrilla y se deslindó de cualquier responsabilidad en la masacre pues dijo unos años antes de esta él salió del país debido a quebrantos de salud.

"Me enteré de la masacre por medio del comandante Gaspar Ilóm", dijo Palma Lau. Gaspar Ilom era Rodrigo Asturias, hijo del premio nobel de literatura el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, y entonces máximo líder de la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA), una de cuatro organizaciones guerrilleras que libró una lucha contra el Ejército guatemalteco durante 36 años.

Palma Lau, reveló que la organización controlaba la zona sur del país, que tenía a cargo un comandante (Gaspar Ilom) y se dividía en dos frentes el Tambriz y el frente Luis Ixmatá, cada frente con un comandante. "No habían eslabones, eran mandos únicos, verticales y de comunicación directa, para evitar este tipo de cosas" dijo Palma Lau.

"Cuando Gaspar Ilom me contó sobre la masacre me dijo: es el peor error que hemos cometidos y que cometeremos, no podemos perdonarlo", dijo al Tribunal Palma Lau.

La organización no gubernamental que ha impulsado este juicio, el Grupo de Apoyo Mutuo, ha pedido que se investigue a Palma Lau, de 62 años por estos hechos.

Palma Lau no está ni acusado formalmente por la justicia ni se encuentra detenido. Tras la firma de los acuerdos de paz, él se unió al partido político que fundó el general y ex dictador militar José Efraín Ríos Montt y hoy en día es consultor del gobierno en temas de seguridad.

El martes también ofreció su testimonio Braulio Che Cu, que tenía 13 años cuando ocurrió la masacre y era parte de las filas del frente Javier Tambriz.

"Nuestras tareas eran buscar objetivos militares, se asignaban tareas, la población civil no eran objetivos militares, se utilizaban diferentes armas, como Galil, M-16", dijo Che, hoy de 40 años.

El ex combatiente relató que conoció a Solano Barrillas y que este estaba al mando de un grupo de guerrilleros. Dijo que las órdenes descendían desde el comandante hasta la patrulla. "Las ordenes por lo regular decían al lugar a donde íbamos y por cuanto tiempo, se hacían patrullajes, toma de fincas, cachar mensajes transmitidos, emboscadas, cerrar el paso al enemigo", dijo Che.

Julio Salvador Pérez Hernández, abogado defensor de Solano Barillas, ha dicho a periodistas que la acusación contra su defendido es política y que las pruebas presentadas en su contra no sustentan la acusación.

Jaime Adalberto Recinos, también ex combatiente guerrillero, dijo que perteneció a la organización revolucionaria, en la que había incredulidad respecto a la masacre. "Adentro no lo podíamos creer que ORPA pudiera hacer algo así, tiempo después yo me entere que sí esto había sido realizado por una unidad de ORPA", dijo Recinos.

Recinos también detalló la estructura guerrillera, y dijo que era una organización clandestina conformada por dos frentes: Luis Ixmatá y Javier Tambriz, y que existía un puesto de mando dirigido por el "comandante Pancho" (Palma Alau).

Las víctimas esperan que el juez Walter Jiménez, presidente de un tribunal colegiado, esclarezca la línea de mando y precise las responsabilidades entre Palma Lau y Solano Barillas.

El Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico, nacida de los acuerdos de paz de 1996 entre el gobierno y la guerrilla y auspiciada por las Naciones Unidas, reveló que 93% de las muertes ocurridas durante la guerra civil fueron cometidas por el ejército y los paramilitares, a quienes responsabilizó de 626 masacres. A la guerrilla le atribuyen 3% de las violaciones a los derechos humanos, entre ellas las 32 masacres incluyendo la de El Aguacate.