Maduro informa arresto de tres generales

El presidente Nicolás Maduro informó el martes que tres generales que pretendían dar un golpe de Estado fueron capturados y presentados ante los tribunales militares.

El sorpresivo anuncio de Maduro ocurrió mientras recibía a una comisión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que comenzó el martes una visita a Caracas para analizar la situación de Venezuela, cuyo gobierno enfrenta desde el 12 de febrero protestas callejeras que han dejado un saldo de 32 muertos y numerosos heridos.

La comisión de Unasur trata de contribuir a un diálogo entre el gobierno y la oposición.

"En la noche de ayer (lunes) capturamos tres generales de la aviación que veníamos investigando", comentó el mandatario. "Tres generales que pretendían alzar la fuerza contra el gobierno legítimamente constituido".

Según el gobernante este "intento de golpe de Estado de este grupo" falló gracias a que oficiales jóvenes denunciaron los preparativos.

Horas más tarde, Maduro dijo que el plan golpista fue denunciado gracias a "la conciencia de los oficiales, los más jóvenes, generales, tenientes, coroneles, vinieron alarmados a denunciar que se les estaba convocando a un golpe de Estado".

"Este grupo capturado tiene vínculos directos con sectores de oposición y decían que esta semana que se iniciaba ayer era 'decisiva''', indicó. "Lamentable por la carrera de estos oficiales que la han perdido escuchando consejos de quienes quieren destruir la democracia".

Maduro no ofreció nombres u otros detalles de la supuesta conspiración.

Por otra parte, el alcalde opositor de la ciudad andina de San Cristóbal, acusado de instigar la violencia en las calles, fue sentenciado a 12 meses de cárcel y destituido de su cargo por el Tribunal Supremo de Justica.

El tribunal sancionó a Daniel Ceballos a 12 meses de prisión, expresó la magistrada Gladys Gutiérrez en un comunicado.

La sentencia ocurre una semana después que el también dirigente opositor Enzo Scarano, alcalde opositor del municipio de San Diego, del estado centro costero de Carabobo, fue condenado por el Tribunal Supremo a 10 meses y dos semanas de arresto por desacatar una orden judicial que le exigió retirar las barricadas colocadas por manifestantes opositores en las vías.

San Cristóbal, ubicada 600 kilómetros al suroeste de Caracas, ha sido epicentro de violentas protestas callejeras desde febrero pasado.

El anuncio de la sentencia ocurre en momentos que los cancilleres de la Unasur se reunían en el este de la capital venezolano con líderes opositores, quienes denuncian "persecución política" y acusan al gobierno de usar los tribunales para silenciar a sus adversarios.

Entre los cancilleres que confirmaron su presencia en Venezuela están la colombiana María Angela Holguín, el ecuatoriano Ricardo Patiño, el brasileño Luiz Alberto Figueiredo y el boliviano David Choquehanca.

"Hoy la oposición política en Venezuela se ha dejado arrastrar por el camino del atajo", dijo el mandatario ante los representantes del foro regional.

Una resolución de la Unasur del 12 de marzo indicó que la comisión sería enviada para que "acompañe, apoye y asesore en un diálogo político amplio y constructivo orientado a recuperar la convivencia pacífica en Venezuela".

La Unasur agrupa A 12 países y la presidencia protempore está en manos de Surinam.

La visita de la comisión, convocada por el propio gobierno venezolano, fue considerada un éxito por el propio Maduro.

Patiño dijo en Twitter que "Unasur hizo su primera reunión preparatoria para aportar en diálogos políticos en Venezuela para búsqueda paz y democracia".

Pero la oposición no parece muy convencida de los buenos oficios de la comisión o de sus resultados para desactivar la crisis.

"Si siguen con el mismo papel de los que se sentaron en la OEA, pues sencillamente sería un viaje de colaboración con el gobierno pero no con ánimo verdadero de buscar soluciones", dijo a The Associated Press Andrés Velázquez, diputado opositor a la Asamblea Nacional por el estado Bolívar.

Velázquez hizo referencia a una sesión de la semana pasada de la OEA a la que viajó la diputada opositora venezolana María Corina Machado, a quien Panamá le ofreció su derecho a hablar, terminó en una discusión de horas en la cual los estados prácticamente rechazaron su testimonio.

Entre los principales impulsores de que Machado no hiciera su presentación en la OEA estuvieron las naciones del sur, entre ellas Brasil.

Velázquez dijo a la AP que plantearán a la comisión de cancilleres con pruebas en la mano que los gases lacrimógenos que Venezuela está usando para disuadir a los "guarimberos" (pequeños grupos violentos que hacen barricadas), se los vende Brasil.

"Pero eso será insignificante para ellos, para ellos será la condición comercial y no otra cosa", agregó Velázquez.

En este sentido el también diputado y opositor Omar González Moreno, representante suplente por el estado Anzoátegui, dijo que la posición de Brasil había sido "muy decepcionante".

"Esto no es más que una treta, una trampa del gobierno para tratar de recoger oxígeno", comentó Moreno, para quien sería preferible una mediación papal.

Desde febrero Venezuela se ha visto sacudida por las protestas de universitarios y opositores, esencialmente de clase media, contra la galopante inflación --que alcanzó en febrero una tasa anualizada de 57,3%-- el desabastecimiento y un alto índice de delincuencia.

Maduro rechaza las manifestaciones y afirma que son parte de un plan de la oposición para promover un golpe de Estado en coordinación con grupos estadounidenses que tienen intereses creados.

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Andrea Rodríguez está en Twitter en www.twitter.com/ARodriguezAP