Reid culpa a republicanos falta de ayuda a Ucrania

El líder de la mayoría del Senado Harry Reid dijo el lunes que los republicanos posiblemente ayudaron a que Rusia se anexara la península de Crimea en un ataque sorprendentemente agudo antes de una votación sobre una ley que autoriza más sanciones estadounidenses contra Rusia y una garantía de préstamo de 1.000 millones de dólares para Ucrania.

Al definir la agenda del Senado tras una semana de receso, el demócrata de Nevada dijo que el primer asunto será la iniciativa sobre Ucrania que los republicanos bloquearon justo antes de que los legisladores se fueran al receso. Instó a los republicanos a considerar "la forma en la que su obstrucción afecta la seguridad nacional de Estados Unidos así como al pueblo de Ucrania" y dijo que su retraso a cualquier acción en el Congreso "envió un mensaje peligroso a los líderes rusos".

"Desde que unos pocos republicanos bloquearon estas importantes sanciones en el último periodo de sesiones, los legisladores rusos votaron para anexar Crimea y las fuerzas rusas se han apoderado de las bases militares", dijo Reid. "Es imposible saber si las cosas pudieron ser distintas si Estados Unidos hubiera respondido las agresiones rusas con una voz fuerte y unificada".

Las acusaciones de Reid surgen a pesar del apoyo generalizado entre los republicanos y los demócratas en el Congreso para darle a Ucrania la ayuda económica que tanto necesita e imponer sanciones al gobierno del presidente ruso Vladimir Putin.

Por su parte los asesores republicanos en el Senado señalaron que la Cámara de Representantes aprobó varias iniciativas de ley, lo que significa que de cualquier manera la iniciativa no se pudo haber promulgado antes del receso. Culparon a Reid y los demócratas por impedir que el Senado abordara la legislación.

La mayor disputa que divide a ambas cámaras parece ser la inclusión en la iniciativa del Senado de reformas al FMI, con quien Estados Unidos, Europa y otras naciones trabajan para estabilizar a la economía ucraniana. Las reformas del FMI de 2010 aumentan el poder de los países con economías en desarrollo en el organismo de préstamos y transfieren cerca de 63.000 millones de un fondo de crisis a una cuenta general que se puede usar para operaciones de estabilización económica en el mundo.

Aunque la iniciativa seguramente superará la barrera de los 60 votos el lunes por la noche para seguir avanzando en el Congreso, el tono de Reid señala que lograr un acuerdo con la Cámara de Representantes controlada por los republicanos podría ser difícil.