México arresta a presunto defraudador a Citigroup

El dueño de una empresa petrolera mexicana acusada de fraude al grupo financiero Citigroup quedó sujeto a arresto domiciliario mientras se amplían las investigaciones y se determinan los cargos que pudieran imponerle, informaron autoridades federales.

El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, dijo el lunes en rueda de prensa que un juez aprobó una orden para mantener bajo arresto preventivo durante al menos 40 días a Amado Yáñez, propietario de la empresa Oceanografía, vinculada con el fraude de falsificación de documentos para la obtención de préstamos.

"Hay actitudes típicas de delitos", dijo Murillo Karam.

Yáñez quedó retenido desde que se presentó ante los fiscales el sábado tras conocer la orden de presentación para interrogarlo. Murillo dijo que aunque han encontrado indicios de conductas irregulares, aún se investigan para obtener evidencias y precisar cargos específicos. Dijo que confía que puedan reunir evidencias suficientes para encausar a Yáñez en el plazo otorgado.

El caso incomoda las negociaciones que sentarán las bases legales para implementar la reforma energética, un paquete de leyes aprobado en diciembre que permite que empresas extranjeras extraigan petróleo por primera vez en casi 80 años. El presunto fraude involucra a la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ya que las dos empresas firmaron contratos de construcción y servicios para instalar plataformas petroleras.

El conservador Partido Acción Nacional, cuyos votos son necesarios para aprobar la legislación secundaria que materializa la reforma energética, se ha negado a continuar las discusiones hasta que se esclarezca el caso Oceanografía.

A fines de febrero, la Procuraduría General de la República anunció que el gobierno federal tomó el control de la empresa para recuperar el dinero perdido y garantizar el empleo de 11,000 personas. Banamex, filial mexicana de Citi, prestó dinero a Oceanografía para cubrir el trabajo que la empresa realizaba para Pemex.

Citigroup informó que Oceanografía al parecer entregó cuentas por cobrar falsificadas para mostrar que Pemex había aprobado los trabajos y así obtener préstamos para los que no cumplían los requisitos. Las cuentas por cobrar debían respaldar 585 millones de dólares en créditos, pero Citi sólo pudo validar el respaldo de 185 millones de dólares.

En un comunicado, la presidenta del opositor Partido Acción Nacional pidió al gobierno federal que no politice la investigación y afecte el proceso que lleva su partido para elegir a un nuevo presidente.

"El Partido Acción Nacional y su grupo en la Cámara de Senadores exigen que se aclaren esos temas porque necesitamos precisamente tener esa claridad para avanzar en todas aquellas reformas que son trascendentes".

Murillo Karam quiso suavizar los efectos políticos que ha causado la investigación a Oceanografía.

El procurador aseguró el lunes que su intención no era afectar al partido opositor, cuyos políticos han sido ligados a la empresa a la luz del supuesto fraude. Aclaró que la investigación se concentra en hechos ocurridos a finales 2013 y principios de este año, meses después que el gobernante Partido Revolucionario Institucional había asumido el poder y designado al actual director de la paraestatal.

"Esto implica un deterioro de una empresa a un banco", dijo Murillo Karam. "No tienen ninguna implicación de orden político de ninguna especie".

El partido gobernante y el opositor conservador se aliaron en 2013 para aprobar la histórica reforma energética. El presidente Enrique Peña Nieto ha dicho que la participación de empresas multinacionales es necesaria para atraer la inversión y la tecnología necesarias para extraer petróleo y revertir la caída en la producción de crudo en los últimos nueve años.

Además de Oceanografía, autoridades federales investigan si los Gallos Blancos, club de Querétaro de la primera división del fútbol mexicano, cuyo dueño también es Yáñez, se usó como fachada para el lavado de dinero. Las autoridades de Hacienda intervinieron a los Gallos Blancos mientras revisan sus finanzas.

El procurador dijo recientemente que el caso de Oceanografía se considera un asunto de lavado de dinero debido a que estiman que los fondos obtenidos mediante el fraude fueron usados posteriormente para algo irregular.