Cubano Sotomayor ve peligrar su histórico récord

Javier Sotomayor es dueño de uno de los récords del mundo más longevos de la historia del atletismo. Los 2,45 metros que el cubano saltó en Salamanca, España, están a punto de cumplir 21 años. Pero Sotomayor siente que la plusmarca está en peligro.

El cubano, campeón olímpico en Barcelona 1992, dice que el catarí Mutaz Essa Barshim, el ucraniano Bohdan Bondarenko y el ruso Iván Ukhov superan regularmente los 2,40 y cualquiera de ellos podría batir la marca.

"Hacía muchos, muchos, muchos años que no aparecían saltadores tan buenos como ellos tres", dijo Sotomayor el lunes en una entrevista con The Associated Press. "Hay posibilidades de que caiga el récord. Nunca han dejado de desaparecer, pero ahora están más vigentes".

"Que haya tres saltadores en 2,40 ayuda a que se motiven más y alguno de ellos pueda lograr el récord del mundo", explicó.

Sotomayor, de 46 años, se encuentra de visita en España. Tiene previsto desplazarse el martes a la ciudad de Salamanca, en la que estableció el récord de 2,45 metros en julio de 1993. El cubano también es dueño de la plusmarca bajo techo con 2,43. El ruso Ukhov se quedó a un solo centímetro del récord al saltar 2,42 metros hace un mes en Praga.

"El recuerdo de Salamanca lo tengo vivo", relató.

Después de participar el fin de semana en un foro deportivo en las Islas Baleares, Sotomayor apura estos días entre Madrid y Salamanca visitando amigos. Se declara fanático del Real Madrid, así que no quiso hablar demasiado de la derrota del club madridista por 4-3 en el espectacular clásico contra el Barcelona del domingo.

"Yo le doy al Madrid. Me siento comprometido con él", dijo. "Es la ciudad que más visito y tengo muy buena relación con (Emilio) Butragueño (director general del Madrid)".

"Una vez me invitaron al estadio Santiago Bernabéu, me regalaron una camiseta, me hicieron una entrevista en la cancha... Por ese compromiso es que soy fan del Madrid", añadió.

Sotomayor asegura que su vida sigue ligada al deporte y el atletismo. Ejerce como vicepresidente de la Federación Cubana de Atletismo. En su opinión, el atletismo cubano se está restructurando para recuperar esplendores pasados. Y confía en que Cuba domine el medallero de los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz (México) 2014.

"Creo debemos volver a ganar, igual no con la misma diferencia que antes ni tan fácilmente, pero creo que se puede volver a ganar", señaló. "Creo que hemos perdido en el seguimiento y la captación de talento, pero poco a poco se está reestructurando el deporte nuestro".

"No estamos al nivel de 10, 15, 20 años atrás, pero las intenciones es volver a tener ese nivel", agregó.

En ese sentido, dijo que ya se están implementando algunas nuevas medidas. La Federación firmó un contrato con la marca deportiva Puma. También está la reforma que permitirá a deportistas cubanos fichar por clubes extranjeros.

"Creo que es positivo, porque no necesariamente tienes que estar tentado para abandonar el país", comentó. "Sigues representando a tu país y representas a un club ya sea nacional o internacional".

Sobre la polémica en torno Dayron Robles, actualmente en Mónaco, aseguró que el vallista tiene las puertas abiertas para regresar a Cuba.

"Depende de él. Puede competir por nuestra federación", afirmó. "Tendrá que decidir si lo hace o no".

Robles, campeón olímpico de los 110 metros con vallas en Beijing 2008, pidió la baja del equipo nacional cubano a fines de 2012, después de sufrir varias lesiones, en particular una en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y a su regreso a la isla arremetió contra las autoridades deportivas locales.

A mediados de 2013, se trasladó a París para competir con el club de Mónaco, afiliado a la Federación Francesa de Atletismo, y participó en justas del circuito europeo. Pero la federación cubana de atletismo manifestó su inconformidad con la decisión de Robles de competir por su cuenta. Robles se acogió a una reforma migratoria, aprobada en enero de 2013, que eliminó la obligatoriedad de que los cubanos pidan un permiso para viajar al extranjero. Sin embargo, con su condición actual, Robles no puede competir ni en los mundiales ni en Juegos Olímpicos

Sotomayor dice que no ha pensado en ser entrenador, pero reconoce que es una posibilidad que no descarta en el futuro. También ha probado suerte en otros negocios. Abrió un bar en La Habana. Y aunque funcionaba bien, tuvo que cerrarlo porque no encontraba tiempo.

Sobre si alguno de sus hijos podría seguir sus pasos, admite que le gustaría.

"Ya el primero lo abandonó. Me quedan tres balas", dijo. "Tengo uno de 13 años con condiciones que va a ser más alto que yo.

"Siempre ha hecho deporte, se dedicó al atletismo aproximadamente un mes. De momento, le gusta", añadió.