Obama busca apoyo mundial para aislar a Rusia

El presidente Barack Obama se reunió con otros líderes mundiales el lunes, en una jornada de delicadas acciones diplomáticas para tratar de convencer a la comunidad internacional de que se sume a sus intentos de aislar a Moscú por la incursión rusa en Ucrania.

Obama y otros mandatarios se reunieron en un centro de convenciones de La Haya para asistir a una cumbre nuclear de dos días, cuyo tema oficial es el terrorismo nuclear, pero el foco verdadero, en el marco de la cumbre nuclear, fue una reunión a toda prisa del Grupo de los Siete países más industrializados para analizar la crisis en Ucrania.

La reunión entre Obama y los demás presidentes del G7 --Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón-- se centrará en la ayuda económica a Ucrania, así como en las medidas para tratar de segregar formalmente al Kremlin del exclusivo G8: el G7 más Rusia.

A su llegada el lunes a Holanda, Obama declaró el lunes por la mañana que Estados Unidos y Europa apoyan a las nuevas autoridades de Ucrania.

"Estamos unidos en la idea de imponerle un costo a Rusia por sus acciones hasta ahora", dijo Obama tras reunirse con el primer ministro holandés, Mark Rutte.

Ben Rhodes, subasesor de seguridad nacional de Obama, dijo a la prensa que la reunión del G7 buscaba delinear "qué sanciones económicas enfrentará Rusia si continúa este curso".

Dijo que los siete gobiernos también analizan los esfuerzos internacionales para ayudar al nuevo gobierno de Ucrania, así como la actual relación del G7 con Rusia si continúan sus diferencias.

Sin embargo, Rhodes indicó que ni Estados Unidos ni otros países parecen listos para expulsar formalmente a Rusia del Grupo de los Ocho. "Rusia tiene la puerta abierta para distender la situación", agregó.

Obama también trató de obtener el apoyo de uno de los aliados más cercanos de Moscú, durante una reunión bilateral con su homólogo de China, Xi Jinping.

China acostumbra ponerse del lado de Rusia en sus disputas con Occidente, pero los funcionarios de Estados Unidos ahora apelan a la conocida oposición de Beijing --de oponerse a la interferencia externa en los asuntos internos de otra nación-- para que condene la injerencia rusa en Ucrania.

Obama se manejó cuidadosamente antes de su reunión con Xi, al decir sólo que ambos tenían previsto analizar la situación en Ucrania.

"Creo que, en última instancia, si trabajan juntos, China y Estados Unidos pueden ayudar a fortalecer el derecho internacional y el respeto a la soberanía de las naciones, y establecer el tipo de normas a nivel internacional que permiten que puedan prosperar todos los pueblos", dijo Obama en un sutil pedido de apoyo a China.

Beijing, un frecuente aliado de Moscú, se abstuvo hace una semana de votar una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que declaraba ilegal el referéndum de secesión de la península ucraniana de Crimea. Rusia vetó la iniciativa, pero los otros 13 miembros del Consejo votaron a favor, así que la abstención de China sirvió para aislar diplomáticamente a Moscú a nivel internacional.

Oficialmente, el terrorismo nuclear es el principal tópico de la reunión en La Haya: la tercera desde que Obama inició esta serie en 2009. Comenzó con el anuncio japonés de que entregará a Estados Unidos más de 300 kilos (700 libras) de plutonio y una partida de uranio altamente enriquecido, una victoria en las gestiones de Obama para asegurar el material nuclear en todo el mundo.

El presidente estadounidense intenta además usar su viaje de una semana para conectarse personalmente no solamente con Europa, sino con Asia y Medio Oriente, regiones cruciales con tensiones propias y temores en torno a la política de Estados Unidos.

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Jim Kuhnhenn está en Twitter como: http://twitter.com/jkuhnhenn