Juez reprende a asistente de Arpaio

El juez a cargo del proceso por discriminación racial contra la policía del condado Maricopa reprendió el lunes al alguacil Joe Arpaio y a su principal colaborador por referir erróneamente sus indicaciones, y dijo que no le impresionaba su "actitud deshonesta".

El juez federal de distrito Murray Snow dijo que estaba decepcionado con las declaraciones inadecuadas que el subjefe Jerry Sheridan, el principal asistente de Arpaio, hizo sobre el caso durante una sesión de entrenamiento en octubre con subordinados.

Se trata de la más reciente de una serie de críticas que comenzaron hace un año contra la oficina del autodenominado "alguacil más estricto de Estados Unidos", quien se volvió famoso a nivel nacional al emprender una campaña contra la inmigración ilegal y obligar a los presos a usar ropa interior rosa.

Sheridan, de pie en un podio y vestido con su uniforme café claro, le dijo al juez que equivocó los hechos y actuó movido por las emociones. Dijo que hizo esas declaraciones frustrado por la moral baja entre los oficiales después que Snow concluyera el año pasado que su agencia discriminaba a los latinos.

La voz de Sheridan subió de volumen cuando explicó sus frustraciones, diciendo que se alimentaron de la manera en que la prensa tergiversó los fallos del juez y de cómo los críticos de Arpaio califican de racista a su oficina.

"Escuché fuerte y claro cada palabra que dijo", le dijo Sheridan al juez.

Sheridan y Arpaio fueron convocados a la corte el lunes para responder preguntas sobre la sesión de entrenamiento del 18 de octubre. En un video de la sesión, Sheridan parece dar a entender que los oficiales del alguacil no estaban obligados a hacer su mejor esfuerzo para remediar las violaciones constitucionales que se le han adjudicado a su oficina, escribió el juez en un fallo la semana pasada.

En el video se ve a Arpaio charlando con los oficiales después de Sheridan y dice que piensa igual que su asistente. "Lo que dijo el subjefe es lo que yo les he dicho", manifestó Arpaio.

El juez criticó una declaración que hizo Sheridan durante la sesión de capacitación en la que se quejó de que su agencia estuviera bajo la misma supervisión de la corte que el Departamento de Policía de Nueva Orleáns, que ha enfrentado problemas por años, y agregó que "eso les dice lo ridícula que es esta porquería".

"No estoy impresionado por lo que parece una actitud deshonesta", dijo Snow al subjefe.

Hace 10 meses Snow llegó a la conclusión de que la oficina dirigida por Arpaio encasilló a los latinos en sus operaciones regulares de inmigración y tránsito vehicular, y que prolongó injustificadamente las detenciones de la gente durante revisiones de tránsito. Arpaio ha negado vehementemente que se tratara de discriminación racial y apeló el fallo.

El juez pidió a la agencia que instalara videocámaras en cientos de patrullas, creara un equipo de siete personas de la oficina del alguacil para ayudar a implementar sus órdenes y llevara a cabo entrenamiento adicional para asegurarse de que los policías no hagan arrestos inconstitucionales.

El alguacil estuvo sentado en silencio detrás de sus abogados a lo largo de la audiencia mientras Sheridan y un abogado hablaron en nombre de su oficina. Arpaio hizo una breve declaración afuera del tribunal sin responder las preguntas de los reporteros.

"Es un asunto judicial", dijo. "Ciertos temas se discutieron en la corte, y ya veremos qué ocurre".

En la audiencia, Sheridan y el abogado principal del jefe policial reconocieron que Sheridan envió el mensaje equivocado al tergiversar los fallos, pero dijeron que quería cumplir con las órdenes del juez de buena fe.

"También tengo la intención de que mis órdenes se respeten", dijo Snow.

El juez dijo que Sheridan y Arpaio están protegidos por su derecho a la libertad de expresión, pero que proporcionar información incorrecta al instruir a los oficiales es otro asunto.

Ante las quejas de que la agencia está proporcionado información imprecisa sobre el caso, Snow dijo que los abogados de ambas partes resumirán las conclusiones del juez y las plasmarán en una carta que Arpaio y Sheridan firmarán y entregarán a todos sus empleados.