Taiwán desaloja protestas contra pacto con China

Policías antimotines armados con garrotes desalojaron el lunes las oficinas del gabinete de Taiwán que fueron tomadas por decenas de manifestantes que se oponen a un pacto comercial con China, en una marcada escalada en las tensiones por el estrechamiento de lazos con la China continental.

Las autoridades dijeron que arrestaron a 58 manifestantes, y que decenas resultaron heridos. La incursión policíaca se dio cinco días después que estudiantes ocuparon la sede legislativa luego de la decisión de un político del partido gobernante de no cumplir la promesa de enviar el pacto a revisión por parte del cuerpo legislativo.

Aunque las protestas políticas son comunes en Taiwán, las confrontaciones violentas entre manifestantes y la policía son relativamente raras, reflejo del alto nivel de civilidad que ha tomado la sociedad taiwanesa desde que la isla completó una impresionante transición de dictadura unipartidista a democracia a mediados de la década de 1990.

La ocupación de las oficinas del gabinete significó una fuerte escalada en las tácticas del movimiento de protesta dirigido en gran parte por estudiantes y que ahora parece mostrar divisiones entre militantes antigubernamentales y un grupo central que busca el diálogo con el presidente Ma Ying-jeou sobre el pacto comercial con China.

La ocupación de la Legislatura ha sido mayormente pacífica, y atrajo a decenas de miles de simpatizantes al área circundante.

El domingo, Ma rechazó las demandas de los manifestantes para dar carpetazo al pacto comercial, el cual abriría decenas de industrias del sector servicios para ambas partes. Fue firmado en junio por representantes de Taipéi y Beijing, pero sigue esperando ratificación de la Legislatura de Taiwán.

Ma dijo que renegar del pacto ahora minaría la credibilidad de Taiwán y dañaría su economía, la cual ha estado cada vez más ligada a los mercados chinos desde que Ma asumió la presidencia hace casi seis años.

Los líderes estudiantiles insistieron en que acercarse demasiado a China dañará las libertades democráticas de Taiwán y allanaría el camino para una eventual toma de la isla por parte de China, lo cual ha sido una meta de Beijing desde que se separaron en 1949 en medio de una guerra civil.