México: Clausuran estadio de Atlas por violencia

El estadio de Atlas fue clausurado el domingo por las autoridades locales, un día después de que ocurrieron intensos choques entre hinchas y la policía durante el clásico contra Chivas.

Casi al final del partido, la barra de Chivas se enfrentó con los policías encargados de la seguridad en las gradas del Estadio Jalisco, situado en la segunda ciudad más grande de México. Ocho policías y al menos 30 espectadores resultaron heridos, mientras que las autoridades detuvieron al menos a 17 supuestos integrantes de la barra agresora.

El presidente municipal (alcalde) de Guadalajara, Ramiro Hernández García, informó de la clausura del estadio y dijo que continuaría con los "procedimientos de ley" correspondientes, ante los actos de violencia registrados en el partido.

Así, el Jalisco, casa del Atlas, ha quedado inhabilitado para realizar cualquier acto en sus instalaciones, en tanto las autoridades determinan las sanciones correspondientes.

Atlas, que es uno de tres candidatos a perder la categoría, aún tiene pendientes dos partidos más de temporada regular en el Jalisco, ante Puebla en la 14ta. fecha y Toluca en la 16ta.

"Atlas reprueba enérgicamente lo ocurrido en el sector en el que se encontraba la porra (afición) visitante", dijo el Atlas en un comunicado. "Buscamos que nuestros aficionados se sientan seguros de asistir al estadio Jalisco y estamos dispuestos a cooperar con las autoridades para que se consigne a los responsables de tan lamentables hechos y evitar que estos vuelvan a suscitarse".

Chivas, uno de los dos equipos más populares del país, informó que debido a los problemas que causaron, todos los integrantes de sus grupos de animación fueron expulsados.

El Guadalajara enfrenta el próximo fin de semana a América, en el clásico nacional.

"Tras los hechos del pasado sábado 22 de marzo en el Estadio Jalisco, en el que un grupo de pseudo-aficionados rojiblancos protagonizó uno de los incidentes más lamentables del fútbol mexicano al generar una riña ante la fuerza policial, el Club Deportivo Guadalajara realizará lo necesario para que estos individuos no puedan volver a ingresar a ninguno de los estadios del fútbol mexicano".

La Federación Mexicana de Fútbol y la Liga MX también condenaron los hechos pero hasta ahora no han anunciado sanciones contra ninguno de los dos equipos.

Hernández García, que visitó a los uniformados en el Centro Médico de Occidente, añadió que los policías agredidos se encuentran fuera de peligro. Ninguno de los espectadores lastimados sufrió lesiones de consideración.

De acuerdo con los reportes de las autoridades, un grupo de 15 agentes intentó incautar y apagar las bengalas que varios hinchas de Chivas habían encendido y lanzado desde la parte alta de la cabecera sur del estadio, a los 85 minutos del partido, que estaba empatado 1-1 y terminó con ese mismo marcador. Los integrantes de la barra se resistieron y estalló el enfrentamiento.

Las imágenes de la televisión mostraron a por lo menos dos policías que yacían inertes, mientras algunos hinchas brincaban encima de ellos o les propinaban patadas. Las autoridades informaron que los hinchas, que superaban en número a los agentes, les quitaron los escudos y toletes, que fueron arrojados hacia los pisos inferiores de la tribuna.

"Tenemos un saldo final, en donde hay ocho policías lesionados, dos de ellos graves, pero ya fuera de peligro. Además, otros 30 civiles fueron lesionados, sólo uno de gravedad, y también fuera de peligro", informó el secretario general del Ayuntamiento de Guadalajara, Jesús Lomelí Rosas.

La violencia que se vivió dentro del estadio se replicó en la Calzada Independencia, la avenida sobre la que este inmueble se ubica. Integrantes de las barras de Chivas y Atlas agredieron a aficionados que salían del estadio con la camiseta del equipo rival.

"En este momento hay 17 detenidos y vamos a analizar los vídeos con puntualidad, para deslindar responsabilidades y encontrar a los culpables de las personas agredidas y también a los que provocaron" los incidentes, informó el funcionario.

El dispositivo de seguridad del estadio incluyó 1.200 efectivos, de los cuales 400 eran policías municipales y resto pertenecen a una empresa de seguridad privada.

También se establecieron cuatro filtros de revisión en los que se debía evitar que los aficionados ingresaran con rollos de papel, palos, portabanderas, armas, bebidas embriagantes y artefactos explosivos. Pero las bengalas aparecieron después en la grada.