Elecciones ponen a prueba al gobierno francés

El partido Frente Nacional de extrema derecha conquistó el domingo una simbólica localidad en el norte del país en la primera vuelta de elecciones municipales en Francia y tenía ventaja en algunas otras ciudades, lo que llevó a que el gobierno de izquierda y su rival de derecha pidieran detener el avance del partido antiinmigrantes.

El gobernante Partido Socialista, que obtuvo la victoria en la votación de 2008, estaba perdiendo terreno ante el partido conservador, lo que refleja la profunda impopularidad del presidente Francois Hollande, quien no pudo sanar la economía y una tasa de desempleo superior a 10%.

El Frente Nacional obtuvo una victoria categórica que convirtió a Steeve Briois en alcalde de Henin-Beaumont, arruinado enclave de la líder del partido Marine Le Pen, otrora un próspero poblado minero de 26.000 habitantes. Briois obtuvo 50,26% de la votación, eliminando la necesidad de una segunda vuelta.

El primer ministro socialista Jean-Marc Ayrault hizo un llamado a la derecha y la izquierda para que se unan y detengan al Frente Nacional en poblaciones que pudiera ganar la próxima semana, diciendo que "todas las fuerzas tienen la responsabilidad de detener la marcha de la extrema derecha. Un llamado "frente republicano" formado por derecha e izquierda se unió en 2002 para derrotar al fundador del Frente Nacional Jean-Marie Le Pen cuando se postuló a la presidencia

Sin embargo, el líder del conservador partido UMP, Jean-Francois Cope, dijo que "no habrá alianza" con la izquierda en la vuelta final. El UMP está en posición de conservar las localidades que tiene y ganó de manera convincente en Burdeos, donde el alcalde es el ex primer ministro Alain Juppe. Además, parece estar listo para ganar otras poblaciones a pesar de los escándalos que rodean a su exlíder de partido, el expresidente Nicolas Sarkozy.

El Ministerio del Interior dijo que la participación en las elecciones fue de 64,09%, un récord a la baja. La baja participación puede favorecer a la extrema derecha.

Las encuestas mostraban que el Partido Socialista estaba perdiendo terreno, pero no la joya de la corona, París, donde estaban compitiendo dos mujeres, la socialista Anne Hidalgo y la conservadora Nathalie Kosciusko-Morizet.

La votación en 36.000 villas y poblados franceses para alcaldías y concejales municipales es además una prueba al gobierno socialista porque son los primeros comicios desde que Hollande tomó el cargo en 2012.