Afganistán culpa a extranjeros del ataque

El organismo afgano de inteligencia sostuvo el domingo que un servicio de espionaje extranjero y no el Taliban o el grupo islámico Haqqani, fue el responsable de un ataque el jueves en un hotel de Kabul donde murieron nueve personas, entre ellos un paraguayo, otros tres extranjeros y un periodista de la agencia AFP, su esposa y sus dos hijos.

La oficina del presidente afgano Hamid Karzai dijo en una declaración que el organismo de inteligencia del país expuso su hipótesis durante una reunión a la que asistieron los mandos de seguridad.

No especificó qué país era el responsable del ataque, pero Kabul acusa rutinariamente a Pakistán de enviar islámicos para que realicen ataques.

La agencia dijo además que ni el Talibán ni el grupo Haqqani estaban al tanto del ataque.

Según la declaración, la agencia concluyó que los estudiantes en las escuelas religiosas paquistaníes buscan interrumpir las elecciones presidenciales afganas del proximo mes.

Según un escalofriante video de circuito cerrado transmitido el sábado por una televisora local, guardias de seguridad registraron dos veces a cuatro atacantes antes de dejarlos entrar al hotel y entonces los jóvenes se dirigieron al restaurante y mataron a nueve comensales.

La pregunta de cómo los hombres armados lograron penetrar la estricta seguridad del Hotel Serena hotel --considerado uno de los lugres más seguros de la capital afgana-- con pistolas es uno de los mayores misterios que rodea el atentado.

Las autoridades afganas dicen que los agresores escondieron sus armas en las suelas de los zapatos, envueltas en plástico. Seddiq Seddiqi, portavoz del Ministerio de Interior, mostró las pequeñas pistolas, que caben en la palma de la mano, las balas y calzado de grandes dimensiones en una conferencia de prensa el viernes.

Sin embargo, el hotel de tres pisos está rodeado por una verja y los visitantes tienen que pasar por dos entradas y un detector de metales antes de cruzar el jardín y entrar al edificio.

Los atentados a tiros y con bomba son comunes en Afganistán y muchos establecimientos registran a los huéspedes antes de dejarlos entrar. El Talibán se atribuyó la responsabilidad del atentado y dijo que eso prueba que puede atacar en cualquier parte.

El video de 14 minutos, obtenido por la televisora privada Ariana y al que The Associated Press tuvo acceso, muestra a cuatro hombres vestidos con ropa tradicional afgana de camisola y pantalones anchos que cruzan la entrada del perímetro.

Entonces comienzan a caminar hacia el control de seguridad antes de que aparentemente los guardias les piden que regresen para registrarlos en una escena que la cinta muestra ocurrió a las 6:57 p.m. Las cámaras entonces graban a los hombres colocando sus identificaciones y otros artículos en una bandeja antes de pasar por el detector de metales. Un guardia los registra otra vez antes de dejarlos pasar.

El Serena tiene uno de los protocolos de seguridad más estrictos entre los lugares frecuentados por extranjeros, pero es raro que registren a alguien en la primera entrada, lo que sugiere que algo hizo sospechar a los guardias.

Las autoridades dicen que dos de los hombres mataron a varias víctimas en el restaurante de disparos en la cabeza y que otras dos personas fueron encontradas en los pasillos. La policía dijo que mató a cuatro atacantes después de un enfrentamiento de tres horas.

No se ve a ningún efectivo de seguridad en el pasillo o entrando al restaurante antes de la escena final en el video a las 10:20 p.m.

Seddiqi y varios funcionarios policiales contactados el sábado dijeron que no tenían nada nuevo que decir y que la investigación sigue su curso.

Entre las víctimas estuvo el ex diplomático paraguayo Luis María Duarte, un abogado de 39 años que se encontraba en Afganistán trabajando para la organización no gubernamental National Democratic Institute, con sede en Washington, haciendo observaciones para las elecciones del 5 de abril, informó en Asunción el viernes el canciller paraguayo, Eladio Loizaga.

Los restos de Duarte son esperados el martes venidero en la capital paraguaya.