Acuerdo Brasil-Nicaragua sobre hidroeléctrica

La empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, propiedad de la compañía estatal brasileña Electrobras y el conglomerado Queiroz Galvao, alcanzó un acuerdo con el gobierno de Nicaragua para llevar a cabo en los próximos cuatro años el proyecto hidroeléctrico Tumarín, una represa que generará 250 megavatios de energía, equivalente al 50 % del consumo de esta nación, informaron fuentes oficiales.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, dijo que se llegó a un "acuerdo satisfactorio" el viernes por la noche con una delegación de CHN sobre el costo de la tarifa de generación de energía de Tumarín, que mantenía paralizada las negociaciones del proyecto cuyo costo alcanza 1,100 millones de dólares.

"CHN va a desarrollar el proyecto, va a hacer realidad la construcción y la puesta en operación de Tumarín en los próximos 4 años, ya ahora podemos hablar en esos términos porque ya llegamos a un acuerdo (sobre el costo) que acabamos de suscribir", dijo Rappaccioli, quien no aclaró cuál será el precio del megavatio.

El tema de la tarifa mantenía interrumpida la obra, debido a que los brasileños ubican en 118 dólares el megavatio, cuando el resto de proyectos de energía renovable instalados en el país promedia entre 95 y 105 dólares por megavatio.

El asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce Castaño, había dicho horas antes de la firma del acuerdo que si en un plazo de cinco días no se encontraba una fórmula para superar el impase sobre el costo del megavatio, buscarían nuevos inversionistas para la concesión del proyecto cuyo período de vigencia es de entre 12 y 26 años.

Rappaccioli dijo que ahora los representantes de las empresas brasileñas deben obtener la aprobación de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para empezar las obras en un término de cuatro meses.

"Tumarín es un proyecto estratégico para la economía, para la producción y todo lo que tiene que ver con la vida de nuestra población en términos sociales, educación, salud", dijo Rappaccioli, quien pese a la insistencia de los periodistas de conocer el costo del megavatio acordado, se negó a brindar esa información.

"Estos términos (la tarifa) no son detalles necesarios. Estamos en términos beneficiosos para el país, importantes en la competitividad del país", dijo por el presidente de CHN, Marcelo Conde, al diario La Prensa.

César Zamora, empresario del sector eléctrico del país, consideró positivo que el gobierno y las empresas brasileñas hayan alcanzado un acuerdo sobre el proyecto. "Esa es una planta que el país requiere, es un gran proyecto y hay que empujarlo, es positivo", dijo Zamora a la AP. "No se conoce el costo, pero seguramente es beneficioso para el país y para los inversionistas", agregó.

La represa de Tumarín, de 40,75 kilómetros cuadrados de extensión, estará ubicada a 410 kilómetros al este de Managua.

El proyecto se sumaría al parque de fuentes de energía renovable con las que ya cuenta el país y que asumieron el 51 % de la generación en 2013, según cifras del Ministerio de Energía y Minas. El gobierno de Nicaragua prevé que en el año 2020 las energías renovables habrán alcanzado el 90 % de la generación.