Oregon busca adiestrar a maestros hispanos

Cada día durante cuatro años, Yareli Montaño regresaba del trabajo sintiéndose miserable. La joven de 23 años trabajaba en dos tiendas en el Valley River Center, con horarios extensos y tareas que no le satisfacían.

Se quedó trabajando en tiendas durante un año tras acudir a la Universidad de Oregon y obtener un título en estudios del español y de diversidad cultural, pero no veía una salida. Fue entonces cuando una amiga le contó que el distrito escolar de Springfield necesitaba una coordinadora educativa para el horario vespertino de la Escuela Hamlin. El distrito le ofreció el puesto.

Ahora desea ser maestra en ese distrito no sólo porque el trabajo le satisface, sino porque quiere ser un ejemplo para los alumnos hispanos de Springfield que no tienen maestros de su propia semblanza.

"Para mí, a esa edad me hubiera encantado tener a alguien que me ayudara o al menos que me escuchara", dijo Montaño al recordar cómo se crio como una joven latina bilingüe en escuelas de Oregon.

Ella se integrará a un programa estatal llamado TeachOregon para ayudar al distrito escolar a contratar maestros de distintas etnias y así tener un mejor reflejo de formación demográfica.

Aproximadamente una tercera parte del alumnado en Springfield provienen de minorías étnicas, pero el plantel docente es 90% de raza blanca.

TeachOregon, una iniciativa del grupo sin fines de lucro Chalkboard Project, está diseñada para ayudar a los distritos escolares a contratar y retener educadores de diversos orígenes culturales.

Funcionarios del distrito escolar de Springfield afirman que el programa dará a aspirantes la experiencia didáctica en las escuelas de Springfield con los gastos pagados, a fin de que puedan obtener la licencia de docente.

"Esto me hace pensar que realmente quieren cambiar las cosas", expresó Montaño, quien es la primera persona en su familia que se gradúa de bachiller.

El programa, sin embargo, es bastante costoso. Para cinco años cuesta un total de 1,34 millones de dólares ayudar a unos 125 alumnos a conseguir un certificado de docente.

En total, el distrito aspira a cada año tener aproximadamente 50 candidatos a docentes, y que la mitad vengan de una minoría.

El distrito ya ha recibido becas por 700.000 dólares y trata de buscar ayuda financiera de otros distritos y del gobierno estatal.

Dirigentes del distrito estiman que eventualmente el programa se autofinanciará mediante un modelo en el cual podrá retener parte de los salarios de los maestros por cinco años. Entonces el distrito aglutinará lo que quede de los salarios cada año para financiar el programa.

El distrito de Springfield se asoció con el Lane Community College, la Universidad de Oregon y la Pacific University en Eugene, a fin de ayudar a los estudiantes a obtener becas para sus estudios universitarios. TeachOregon entonces ayudará a esos estudiantes a obtener una licencia de docente para poder trabajar en las escuelas de Springfield.

El distrito planea crear un programa preparatorio para estudiantes que aspiran a ser educadores de secundaria. Tal programa ayudará al distrito a contratar personas de culturas distintas y así hacer que su personal mejor refleje la composición demográfica de su comunidad.

"Es una gran idea", declaró Matt Coleman, uno de los dirigentes del distrito escolar de Springfield. "Dentro de tres o cuatro años, tendremos un sistema para entrenar a educadores, y les enseñaremos desde que están en la escuela secundaria hasta que consigan su licencia".

El porcentaje de estudiantes hispanos en el distrito escolar de Springfield desde el 2000 se ha casi triplicado, de 6,6% a 19,1% en el último año escolar.

Los distritos escolares de Bethel y Eugene también tuvieron un aumento significativo de su proporción de estudiantes hispanos en los últimos 13 años. En Bethel, la proporción de estudiantes hispanos fue de 5,6% en el 2000. Durante el último año escolar, el 16,6% de los estudiantes eran hispanos.

En el distrito de Eugene, hace un año el 13,3% de los estudiantes eran hispanos comparado con 5,3% en el 2000.

El personal de los distritos, sin embargo, no se ha adaptado a ese cambio demográfico. A nivel estatal, el 8% de los maestros, comparado con 34% del estudiantado, con de minorías étnicas, según el Chalkboard Project.

Durante la sesión legislativa de este año, la legislatura estatal aprobó un proyecto de ley que estipula un aumento de la cantidad de maestros y administradores de minorías en los distritos escolares - incluyendo latinos, asiáticos y afroamericanos -- en 10% en dos años. La ley además requiere que las universidades aumenten la cantidad de candidatos inscritos en programas de entrenamiento para docencia, en un 10% para 2015.

En el actual año escolar sólo el 2% del personal del distrito de Springfield -- incluyendo administradores, maestros y secretarios -- son hispanos. En Bethel, el 3% del personal es hispano y en Eugene es 5%.

"Tenemos trabajo por hacer", estimó Coleman. "Hemos logrado avances, pero no lo suficiente. Ahora estamos examinando el problema más en detalle".

Se calcula que en Oregon habrá una escasez de maestros en los próximos años, reportó Chalkboard. En todo el estado, para 2020, habrá una necesidad de más de 16.000 maestros, aproximadamente el equivalente de un tercio de los maestros que trabajan actualmente.

TeachOregon ayudará al distrito de Springfield a contratar más docentes de minorías étnicas a medida que otros maestros se retiran, dijo Coleman.

El distrito espera que en tres años el número de maestros, psicólogos y asistentes de ascendencia cultural minoritaria aumentará a 171, comparado con 32 en la actualidad.

"Es un sueño, pero es un sueño que se puede realizar", declaró Coleman. Los distritos de Eugene y Bethel envían sus avisos solicitando personal a portales de internet orientados hacia docentes de ascendencia minoritaria.

El distrito de Eugene dice que este sistema le ha funcionado. En el año escolar, el 85,68% del personal era blanco, comparado con 88,22% en 2009.

Coleman dijo que el distrito de Springfield ha tenido que contratar docentes de minorías étnicas provenientes de otros estados como California o Texas, pero esos maestros no se quedan en Oregon mucho tiempo.

"Esa ha sido una de nuestras estrategias, pero no funcionan, los maestros tienden a regresar a su lugar de origen", dijo Coleman.

Los maestros que se gradúen del programa TeachOregon y que sean contratados por Springfield recibirán el 75% de su salario inicial de 34.866 dólares anuales. El otro 25%, o 8.716 dólares, irá al distrito a pagar por el programa. Con 25 candidatos a docentes anualmente, el distrito anticipa que recibirá 217.900 dólares de maestros luego del primer año del programa.

Esa cifra irá en aumento a medida que aumenten los candidatos dentro del programa, dijo Coleman. En el quinto año, los maestros recibirán 100% de su salario, que será de 40.398 dólares anuales incluyendo aumentos graduales suscitados por veteranía y nivel de educación. Los maestros habrán generado suficientes ahorros en cinco años para que el distrito pueda pagar por el programa sin subsidios estatales, dijo Coleman.

Los estudiantes en teoría deberían comprometerse a trabajar en Springfield durante tres años luego de obtener su licencia de docentes, expresó, pero ello podría cambiar dependiendo de la cantidad de oportunidades de enseñanza disponibles.

Si el distrito al final no tiene suficientes plazas abiertas, tendrá que consultar con localidades vecinas hasta encontrarle un lugar al docente entrenado.

Montaño, cuya familia inmigró desde México, probablemente irá a la Universidad de Oregon o a la Pacific University el año entrante a fin de graduarse de educadora.

En el distrito hay otras dos alumnas de ascendencia hispana, ambas en la Universidad de Oregon, interesadas en participar en el programa.

Las estudiantes -- Leah Barrera y Jackie Ochoa-- empezaron a trabajar con Montaño en la Escuela Secundaria Hamlin.

Barrera, de 18 años y Ochoa, de 19, se graduaron de la Escuela Secundaria North Eugene y ambas anhelan ser educadoras.

"Me hubiera gustado, cuando yo era más chica, tener un maestro que sea de otra raza", opinó Ochoa.

Los alumnos como Montaño, que obtuvieron becas y sacaron préstamos para pagarse la universidad, con frecuencia no tienen los recursos financieros para pagar más años universitarios, dijo Coleman.

"La idea del programa es que los alumnos tengan acceso", comentó.

"Tenemos que hacer algo para que puedan graduarse jóvenes de familias en que nadie nunca antes fue a la universidad, o para gente que viene de familias de escasos recursos. Hay mucha gente que va a la universidad, pero tiene que usar la totalidad del apoyo financiero que presta el gobierno federal. Nosotros les estamos ayudando a tomar un paso adicional, el de obtener una licencia de docente".