Occidente sanciona al círculo cercano de Putin

En un incremento de lo que está en juego en la confrontación entre Oriente y Occidente sobre Ucrania, el presidente Barack Obama ordenó el jueves sanciones económicas contra casi dos decenas de miembros del círculo cercano de Vladimir Putin y contra un importante banco ruso que les proporciona apoyo.

El mandatario estadounidense advirtió que luego podrían aplicarse sanciones más amplias contra el robusto sector energético de Rusia.

El Kremlin tomó represalias de inmediato al prohibir la entrada a legisladores estadounidenses y miembros de alto rango de la Casa Blanca, entre ellos el demócrata Harry Reid, líder del Senado; el republicano John Boehner, presidente de la cámara baja; Dan Pfeiffer, asesor de Obama, y Ben Rhodes, viceasesor de seguridad nacional del presidente.

Se trata de mucho más que una simple disputa entre Estados Unidos y Rusia. Líderes de la Unión Europea dijeron que ellos también estaban listos para actuar contra colaboradores del presidente ruso, y anunciaron sanciones a otras 12 personas involucradas en el conflicto territorial con Ucrania. Eso aumentó a 33 el número de personas que enfrentan sanciones de la UE.

El propósito de Occidente es doble: aumentar los costos por el hecho de que Putin se haya anexado la península de Crimea y evitar cualquier incursión militar adicional rusa en territorio ucraniano.

"El mundo está observando con enorme preocupación cómo Rusia ha posicionado su ejército de una manera que podría conducir a más incursiones en el sur y este de Ucrania", afirmó Obama durante una conferencia de prensa en el Jardín Sur de la Casa Blanca.

Las represalias del jueves profundizaron el enfrentamiento sobre Ucrania, un impasse que se ha convertido en una de las mayores crisis políticas en Europa desde la Guerra Fría. Putin, en lugar de retroceder ante las advertencias de costos por parte de Occidente, movilizó tropas de manera desafiante al interior de Crimea, respaldó un referéndum en el cual los residentes de Crimea votaron mayoritariamente a favor de unirse a Rusia y luego firmó un tratado en el que formalmente absorbe la estratégica península.

En Ucrania, fuerzas prorrusas decomisaron el jueves tres barcos de guerra ucranianos, y funcionarios estadounidenses admitieron en privado que ahora hay pocas probabilidades de que Rusia entregue Crimea. La preocupación más apremiante es evitar que Putin invada otras áreas de Ucrania con poblaciones grandes de etnia rusa. Miles de soldados rusos están actualmente situados a lo largo de la frontera oriental ucraniana.

El Pentágono dijo que el ministro ruso de defensa aseguró al secretario de Defensa estadounidense Chuck Hagel que esas fuerzas no tienen intención de cruzar a territorio ucraniano y que sólo están en la región para realizar ejercicios militares. Los dos funcionarios hablaron por teléfono durante una hora.

Estados Unidos había recibido garantías similares de funcionarios de alto rango del Kremlin, incluido el canciller Serguei Lavrov, antes de que tropas rusas invadieran Crimea.

Las sanciones anunciadas el jueves por Estados Unidos y Europa partieron de una ronda inicial de penalizaciones más limitadas anunciadas a principios de esta semana. Aunque funcionarios europeos no dieron de inmediato nombres de los sancionados, Washington enlistó a algunos de los socios más cercanos de Putin.

Entre los 20 individuos sancionados están Serguei Ivanov, jefe de personal del presidente ruso, así como Arkady Rotenberg y Gennady Timchenko, amigos de toda la vida de Putin cuyas compañías han amasado miles de millones de dólares en contratos del gobierno.

Además fue sancionado el Rossiya, un banco privado propiedad de Yuri Kovalchuk, quien es considerado el banquero de Putin.

El mandatario ruso no ha sido sancionado en lo personal en las primeras dos rondas de represalias de Estados Unidos. De hecho, son inusuales las sanciones estadounidenses a jefes de Estado, las cuales están reservadas mayormente a instancias en las que la Casa Blanca busca un cambio de liderazgo gubernamental.

Los rusos han minimizado las sanciones estadounidenses previas a individuos, y los legisladores de Estados Unidos reaccionaron de la misma manera el jueves.

El senador republicano John McCain, de Arizona, afirmó: "Supongo que esto significa que tendré que cancelar mis vacaciones de primavera en Siberia".

Obama también firmó una nueva orden ejecutiva que le permitiría sancionar a industrias rusas cruciales, acciones que podrían tener un impacto más contundente en la economía del país. Altos funcionarios del gobierno dijeron que el sector energético de Rusia, los servicios financieros y los sectores metalúrgico y minero figuran entre los que serán sancionados.

"Rusia debe saber que una mayor intensificación (en la ofensiva) sólo la aislará más de la comunidad internacional", dijo Obama.

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Julie Pace está en Twitter como: http://twitter.com/jpaceDC