Corte Constitucional admite pedido de Chevron

La Corte Constitucional admitió a trámite un pedido de nulidad de la sentencia en que una corte de Ecuador condenó al pago de 9.500 millones de dólares a la petrolera estadounidense Chevron, acusado de contaminación en la amazonia de este país.

El presidente de la Corte Constitucional, Patricio Pazmiño, en declaraciones recogidas por el diario oficial El Telégrafo, dijo que ese organismo admitió el pedido presentado por Chevron y la próxima semana "se sorteará entre los nueve jueces quién debe elaborar el proyecto para la resolución" que será adoptado por el pleno de la Corte. No hay plazo para una decisión.

"Hay un procedimiento que faculta al juez suspender los plazos cuando, por ejemplo, tiene necesidad de investigar, tener elementos de juicio e informes técnicos o realizar audiencias para tener más elementos de juicio", aseveró.

Añadió que este caso es "altamente complejo" entre otras razones por lo voluminoso de sus archivos.

El caso se viene ventilando tanto en la justicia de Ecuador como en la de Estados Unidos entre los pobladores de la selva amazónica ecuatoriana y la compañía petrolera.

En febrero de 2011, un juez de Ecuador en un juicio iniciado en nombre de 30.000 habitantes de la selva amazónica, sentenció que Chevron debía pagar 18.000 millones de dólares, pero el año pasado el máximo tribunal de Ecuador redujo la sentencia a unos 9.500 millones de dólares que los ecuatorianos buscan, aún sin éxito, cobrar en Canadá, Argentina y Brasil donde Chevron cuenta con instalaciones.

La sentencia fue por los daños ambientales causados por Texaco durante la operación de un consorcio petrolero en la selva entre 1972 y 1990.

Texaco fue comprada posteriormente por Chevron, que ha argumentado que el anterior consorcio firmó en 1998 con Ecuador un convenio que le liberaba de responsabilidad tras una limpieza donde operaban sus yacimientos con un costo de 40 millones de dólares.

Afirmó que la petrolera estatal de Ecuador fue responsable de gran parte de la contaminación en la zona petrolera que Texaco dejó hace más de dos décadas en la selva amazónica ecuatoriana.

Los demandantes aducen que la limpieza fue una farsa.