Fernández inaugura Feria del Libro de París

Se podría llamar diplomacia suave: la presidenta argentina dejó momentáneamente de lado las penurias económicas de su país para presumir su riqueza literaria.

Cristina Fernández inauguró la prestigiosa Feria del Libro anual el jueves, en la cual la literatura argentina es la invitada de honor.

Acompañada por 45 autores argentinos, todos partidarios de su gobierno, Fernández se reunió con el primer ministro francés Jean-Marc Ayrault en una ceremonia especial.

Algunos presentes corearon su nombre al verla recorrer la feria. La presidenta, que lucía un saquito brilloso y perlas, recorrió el predio en un carrito debido a un esguince de tobillo.

El homenaje en la feria a Argentina le permitió olvidar por unas horas la decisión de Moody's Investors Service de degradar los bonos soberanos argentinos de estable a negativo, reflejo de que crece el riesgo de un nuevo impago de sus deudas.

En su intento de reducir la deuda externa, Fernández tuvo el apoyo del presidente francés Francois Hollande, quien dijo que respaldaría el pedido de cancelar la deuda de 9.50 millones de dólares de Buenos Aires al Club de París, de naciones acreedoras.

"Francia quiere que Argentina supere sus dificultades financieras", dijo Hollande después del encuentro con Fernández. "Estamos haciendo las cosas para que en el Club de París... podamos apoyar el pedido argentino, porque nos conviene... para poder aumentar el comercio con Argentina".

La presidenta de 61 años ha sido criticada por llevar una vida holgada mientras los argentinos sufren penurias económicas.

Después de viajar a Europa en el avión presidencial Tango 1, la presidenta sudamericana, siempre a la última moda, sufrió un esguince de tobillo antes de una audiencia con el papa Francisco y desde entonces aparece con una enorme bota ortopédica en todas las fotos.

Entre los artistas elegidos para la feria, Fernández destacó al dibujante Quino, autor del legendario comic Mafalda. "Mafalda está directamente vinculada a mi juventud, era la que decía lo que ningún diario decía... es increíble cómo se transmite de generación en generación. Vaya nuestro homenaje a ese gran artista que es Quino, Joaquín Salvador Lavado".

También recordó al poeta Juan Gelman, recientemente fallecido, así como también a Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato. "A todos los hombres y mujeres con distinta visiones ideológicas y políticas que tuvieran una cosa en común: el arte. Y que buscaban conmover", en la que pareció la única referencia solapada a la polémica por la elección de autores cercanos al gobierno para integrar la delegación argentina para el evento editorial en Francia.

Fernández también comentó que el papa Francisco le pidió en la audiencia privada que mantuvieron el lunes en el Vaticano que "sería bueno recordar a un gran poeta, dramaturgo y ensayista Leopoldo Marechal (apellido de origen francés), fallecido en 1970. Fernández contó que "el Papa me dijo que se llevó un ejemplar de Megafón o la guerra (última novela del autor antes de morir) a su residencia de Santa Marta. El pedido del papa fue que podamos recordar a ese gran argentino".

La presidente también expresó "un enorme agradecimiento por la acogida que le dieron a miles de argentinos y que consideran a Francia su segunda patria".

En la víspera, Fernández agradeció la decisión del gobierno francés de ser "amicus curiae" ante la Corte Suprema de Estados Unidos frente al reclamo de un grupos de holdouts, llamados fondos buitres, que "intentan tumbar el acuerdo alcanzado con el 93%" de los acreedores de la deuda argentina que entró en cesación de pagos en 2002.